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Monthly Archives: diciembre 2015

Romaña, condenado a 36 años de cárcel por toma a Venecia

22/12/2015 Colombia, Cuba 0
Romaña, condenado a 36 años de cárcel por toma a Venecia

El jefe guerrillero fue sentenciado por el asalto a esta población en 1997.

Un juez especializado condenó a 36 años a Henry Castellanos Garzón, ‘Romaña’, por la toma al municipio de Venecia, Cundinamarca, perpetrada en 1997 y que dejó como saldo la muerte de cuatro personas, entre ellas un policía y el gerente del banco Cafetero de esa población.

De acuerdo con el fallo, la toma fue cometida por subversivos de los frentes 25, 53 y 55 de las Farc, quienes emplearon armas de largo alcance y explosivos, ocasionando daños a diferentes predios.

Durante el asalto guerrillero, dos habitantes de este municipio, identificados como Julio César y Martín Alfonso Figueredo Martínez, fueron sacados de su residencia y asesinados con disparos a corta distancia.

A la par con ‘Romaña’, el juez también sentenció a la misma pena a Yesid Aguilar Garzón, alias Abel Aguilar. El fallo establece que los condenados deben pagar una multa de 50 salarios mínimos a los familiares de los hermanos Figueredo, del policía y del empleado bancario.

Este fallo hace parte de las decisiones de la justicia ordinaria. De firmarse la paz con esta guerrilla, esta sería una de las sentencias que pasarían a la jurisdicción especial para la paz para ser ajustadas a las penas acordadas en el proceso de paz, que contemplan como máximo 20 años.

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Estados Unidos extendió las sanciones contra Rusia por el conflicto en Ucrania

22/12/2015 Estados Unidos, Rusia 0
Estados Unidos extendió las sanciones contra Rusia por el conflicto en Ucrania

El Departamento del Tesoro castigó a 34 personas físicas y jurídicas por la intervención de Moscú en las regiones de Donetsk, Lugansk y Crimea. El gobierno de Vladimir Putin estudia posibles contramedidas.

Estados Unidos impuso sanciones a 34 individuos y entidades como parte de sus esfuerzos para presionar a Rusia por su intervención en Ucrania, informó este martes el Departamento del Tesoro de EEUU.

“Las medidas de hoy apoyan el compromiso de Estados Unidos para buscar una solución diplomática a la crisis en Ucrania con el mantenimiento de sanciones a Rusia”, dijo el Tesoro en un comunicado.

Las decenas de personas y organizaciones perjudicadas están incluidas en cuatro listas diferentes. Entre los perjudicados, se encuentran personas y compañías que tienen vínculos con el consorcio Kaláshnikov, la fábrica de Izhevsk y la corporación estatal rusa Rostec.

Estas medidas afectan a entidades financieras rusas como Inresbank, GenBank, Morskói Bank, Verjnevólzhski Bank, Krayinvestbank o Mosoblbank y también incluyen a las divisiones de otros bancos rusos, como Sberbank y VTB.

Tras el anuncio de EEUU, el gobierno de Vladimir Putin dijo que analizará la decisión de Washington y podría desarrollar contramedidas. “Estas sanciones son una continuación de la postura hostil hacia Rusia, una continuación de la postura que tiene un impacto devastador en las relaciones bilaterales”, afirmó el vocero del Kremlin Dmitry Peskov, según la cadena Rusia Today.

“Ciertamente, sobre la base del principio de reciprocidad, la parte rusa revisará inicialmente estas decisiones tomadas por EEUU y estudiará posibles contramedidas”, dijo Peskov. Lamentó que “a pesar de la necesidad de desarrollar una cooperación”, Washington esté siguiendo una política “contraria a las actuales demandas”.

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Colombia legalizó la marihuana con fines terapéuticos

22/12/2015 Colombia 0
Colombia legalizó la marihuana con fines terapéuticos

El presidente Juan Manuel Santos decretó la regulación del cultivo y la transformación de cannabis para uso medicinal. “Esto nos pone en el grupo de países que van a la vanguardia”, afirmó el mandatario.

Colombia legalizó este martes la marihuana medicinal por medio de un decreto firmado por el presidente Juan Manuel Santos, que regula el cultivo, la transformación, la importación y la exportación del cannabis y sus derivados con fines terapéuticos.

El decreto “permite que se expidan licencias para la posesión de semillas de cannabis y que se cultive la planta con fines exclusivamente médicos y científicos”, afirmó Santos en una declaración televisada desde la presidencial Casa de Nariño.

“Permitir el uso medicinal del cannabis no va en contravía de nuestros compromisos internacionales en materia del control de las drogas”, subrayó el jefe de Estado, cuyo país es el principal productor mundial de hoja de coca, insumo base de la cocaína, y donde también se cultiva marihuana.

Por tanto, el mercado ilegal de marihuana con fines recreativos seguirá siendo perseguido, especificó a la AFP una fuente del Ministerio de Salud, que agregó que el uso de cannabis con fines medicinales ya estaba permitido por una ley de 1986 pero su aplicación estaba pendiente “debido a la falta de reglamentación” sobre la producción legal nacional.

“La fabricación, la exportación, el comercio y el uso médico y científico de éste y otros estupefacientes se encuentran permitidos desde hace ya varias décadas en Colombia. Sin embargo, nunca se había reglamentado, que es lo que estamos haciendo”, aseveró Santos.

“A la vanguardia”
“Este decreto pone a Colombia en el grupo de países que van a la vanguardia (…) en el uso de los recursos naturales para combatir enfermedades”, insistió Santos y resaltó que “el bienestar y la salud de las personas siempre deben estar por encima de cualquier consideración”.
Según la norma, los cultivadores deberán pedir una licencia al Consejo Nacional de Estupefacientes (CNE), mientras que los fabricantes y exportadores de medicamentos con marihuana deberán optar por un permiso del Ministerio de Salud. Ambos trámites durarán 30 días hábiles, según esa cartera.

Además, el decreto contempla la supervisión de cultivos, de plantas de transformación del cannabis y de bodegas de almacenamiento, por parte de la Policía, el CNE y el Ministerio de Salud.

“Lo que buscamos es que los pacientes puedan acceder a fármacos de producción nacional que sean seguros, de calidad y accesibles. También es una oportunidad para fomentar la investigación científica en nuestro país”, señaló Santos.

Adicionalmente a este decreto, que fue preparado en conjunto por las carteras de Salud, Justicia y Agricultura, el Congreso estudia un proyecto de ley sobre cannabis medicinal que define tasas para los cultivos y otros detalles.

La iniciativa, impulsada por el senador liberal Juan Manuel Galán (oficialista), fue aprobada este mes en segundo debate y su promotor espera que pase el cuarto debate para convertirse en ley antes de junio de 2016, según dijo a la AFP.

En Colombia, donde es legal cultivar hasta 20 plantas de marihuana, ya se consiguen productos terapéuticos que emplean su hoja.

Sin embargo, el consumo de cannabis en la vía pública y su comercialización están prohibidos, aunque la posesión de dosis personales de 20 gramos está despenalizada desde 2012, cuando la Corte Constitucional ratificó una sentencia de 1994 sobre el tema.

Colombia se suma así a México, a 23 estados de Estados Unidos y a Uruguay, que han permitido el uso del cannabis con fines terapéuticos. Chile, por su parte, estudia su despenalización en un proyecto de ley en el Congreso.

Fuente: Paula Carrillo (AFP)

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Human Rights Watch critica acuerdo de justicia de Gobierno y Farc

22/12/2015 Colombia 0
Human Rights Watch critica acuerdo de justicia de Gobierno y Farc

Organización dice que se trata de “un acuerdo de impunidad” y pide intervención de OEA y la CPI.

Como un acuerdo que garantiza la impunidad de los máximos responsables de graves crímenes catalogó este martes la Organización Human Rights Watch el acuerdo alcanzado la semana pasada entre el Gobierno y las Farc sobre justicia transicional.

En un memorando de cinco páginas entregado en Washington, la ONG asegura, además, que el texto de 63 páginas dados a conocer en La Habana estaría lejos de los estándares que han establecido las cortes internacionales como castigos adecuados para sancionar a los responsables y que son vinculantes pues Colombia. (Lea aquí el documento completo)

“Un análisis minucioso de lo que contiene los acuerdos permite concluir que es simplemente un acuerdo de impunidad. Un acto que terminará sacrificando los derechos de las víctimas del conflicto armado. Este acuerdo, tal cual está redactado, garantizará que los responsables de ambas partes puedan eludir cualquier tipo de castigo genuino”, dijo José Miguel Vivanco al presentar el documento al que se refirió como un “examen jurídico” de lo pactado en Cuba.

De acuerdo con la ONG, lo pactado con la paz representa un retroceso en materia de defensa de los derechos humanos en el mundo y pide a organismos internacionales como la OEA y la Corte Penal Internacional que presionen al país para que modifique el acuerdo.

El análisis de HRW se enfoca primordialmente en el régimen de sanciones que contempla el acuerdo para los responsables de crímenes de guerra y lesa humanidad, la participación en política de estas personas y el rol que tendrá el Tribunal Especial para la Paz a la hora de impartir justicia.

Para la ONG, la única sanción que tendrán quienes confiesen sus crímenes y colaboren con la justicia serán restaurativas y reparadoras que no contemplan una restricción efectiva de la libertad como corresponde según estándares internacionales.

Pero lo grave, afirma la ONG, es que ni siquiera existen garantías de que cumplirán con los años de “castigo¨ (entre 5 y 8 años). El texto del acuerdo, sostiene la ONG, permitiría que los guerrilleros sancionados con un acto de reparación puedan recuperar su “libertad” antes si el proyecto es terminado con anticipación.

Así mismo, no están previstas sanciones en caso de que estas personas incumplan con lo pactado. Para HRW es necesario establecer un criterio de pérdida de beneficios de llegarse a presentar ese escenario.

Para Vivanco, lo pactado es toda una “piñata de impunidad”, pues incluso los responsables de llamados ‘falsos positivos’, entre ellos los que ajusticiaron a jóvenes en Soacha, podrían terminar en la justicia transicional.

HRW también advierte que miembros de las Farc que hayan confesado crímenes podrán aspirar a cargos públicos y participar en política aún si no han terminado de pagar su pena cuando lo lógico sería restringir sus derechos políticos mientras pagan por sus delitos.

Dado que eso es imposible en la normativa actual, el acuerdo prevé una reforma constitucional que permitiría a las Farc participar en política mientras purgan sus condenas.

HRW también expresó su suma preocupación por la independencia del Tribunal Especial que, dicen, no está garantizada en el texto del acuerdo pactado con la guerrilla.

Otro punto en el que hacen énfasis es en el de la cadena de mando a la hora de atribuir responsabilidades.

En el acuerdo, dice HRW, se modifica el concepto vigente en la ley colombiana e internacional que establece que la responsabilidad recae también en la autoridad superior frente a un delito de sus subordinados.

“El acuerdo incluye una definición de responsabilidad de mando muy similar a la establecida en el derecho internacional. No obstante, contiene dos frases ambiguas que podrían dar margen para interpretaciones que permitan que altos mandos militares de la Fuerza Pública colombiana y las Farc eludan cualquier tipo de rendición de cuentas por atrocidades cometidas bajo su control”, dice el documento.

Según Vivanco, Colombia se expone, si lo pactado termina implementándose, a una acción de la justicia internacional que podría asumir jurisdicción.

Fuente: IMAGEN-16464947-2SERGIO GÓMEZ MASERI
Corresponsal de EL TIEMPO
Washington

Programa 20 – 12- 2015 Las Voces del Secuestro

21/12/2015 Colombia, Voces del Secuestro 0
Programa 20 – 12- 2015 Las Voces del Secuestro

Escuche Aquí Las @VocesSecuestro  por Caracol Radio y acompañe a las flias, hasta que salga el último secuestrado en Colombia.

Solo ese día terminar gustosamente nuestra labor!

 

Las Voces del Secuestro (20/12/2015 – Tramo de 00:00 a 01:00)

Las Voces del Secuestro (20/12/2015 – Tramo de 01:00 a 02:00)

Las Voces del Secuestro (20/12/2015 – Tramo de 02:00 a 03:00)

Las Voces del Secuestro (20/12/2015 – Tramo de 03:00 a 04:00)

Las Voces del Secuestro (20/12/2015 – Tramo de 04:00 a 05:00)

Las Voces del Secuestro (20/12/2015 – Tramo de 04:00 a 05:00)

Texto completo Acuerdo de Víctimas en Cuba Farc Vs Gobierno de Colombia

18/12/2015 Colombia 0
Texto completo Acuerdo de Víctimas en Cuba Farc Vs Gobierno de Colombia

Vea Aqui todo el texto completo del Acuerdo de Paz entre las FARC y el Gobierno Colombiano

5. Acuerdo sobre las Víctimas del Conflicto:
“Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición”, incluyendo la Jurisdicción
Especial para la Paz; y Compromiso sobre Derechos Humanos
Resarcir a las víctimas está en el centro del Acuerdo entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP. En tal
sentido en la Mesa de Conversaciones de La Habana, hemos discutido y llegado a acuerdos sobre el
punto 5 de la Agenda “Víctimas” que incluye los subpuntos: 1. Derechos humanos de las víctimas y 2.
Verdad, tratando de dar contenidos que satisfagan las reivindicaciones de quienes han sido afectados
por la larga confrontación respecto a cuya solución política hoy, mediante estos nuevos consensos e
importantes medidas y acuerdos de desescalamiento, hemos dado un paso fundamental de avance
para la construcción de la paz estable y duradera y la finalización de una guerra de más de medio siglo
que ha desangrado al país.
El Gobierno Nacional y las FARC-EP, considerando la integralidad que debe caracterizar el desarrollo
de los numerales comprendidos en el punto Víctimas, iniciamos nuestro análisis del punto asumiendo
la “Declaración de principios” del 7 de junio de 2014. Estos principios fueron tenidos en cuenta a lo
largo de todo el trabajo para el desarrollo del Punto 5 – Víctimas, y deberán irradiar su
implementación:
1. El reconocimiento de las víctimas: Es necesario reconocer a todas las víctimas del conflicto, no solo
en su condición de víctimas, sino también y principalmente, en su condición de ciudadanos con
derechos.
2. El reconocimiento de responsabilidad: Cualquier discusión de este punto debe partir del
reconocimiento de responsabilidad frente a las víctimas del conflicto. No vamos a intercambiar
impunidades.
3. Satisfacción de los derechos de las víctimas: Los derechos de las víctimas del conflicto no son
negociables; se trata de ponernos de acuerdo acerca de cómo deberán ser satisfechos de la mejor
manera en el marco del fin del conflicto.
4. La participación de las víctimas: La discusión sobre la satisfacción de los derechos de las víctimas de
graves violaciones de derechos humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario con
ocasión del conflicto, requiere necesariamente de la participación de las víctimas, por diferentes
medios y en diferentes momentos.
5. El esclarecimiento de la verdad: Esclarecer lo sucedido a lo largo del conflicto, incluyendo sus
múltiples causas, orígenes y sus efectos, es parte fundamental de la satisfacción de los derechos de
las víctimas, y de la sociedad en general. La reconstrucción de la confianza depende del
esclarecimiento pleno y del reconocimiento de la verdad.

6. La reparación de las víctimas: Las víctimas tienen derecho a ser resarcidas por los daños que
sufrieron a causa del conflicto. Restablecer los derechos de las víctimas y transformar sus condiciones
de vida en el marco del fin del conflicto es parte fundamental de la construcción de la paz estable y
duradera.
7. Las garantías de protección y seguridad: Proteger la vida y la integridad personal de las víctimas es
el primer paso para la satisfacción de sus demás derechos.
8. La garantía de no repetición: El fin del conflicto y la implementación de las reformas que surjan del
Acuerdo Final, constituyen la principal garantía de no repetición y la forma de asegurar que no surjan
nuevas generaciones de víctimas. Las medidas que se adopten tanto en el punto 5 como en los demás
puntos de la Agenda deben apuntar a garantizar la no repetición de manera que ningún colombiano
vuelva a ser puesto en condición de víctima o en riesgo de serlo.
9. Principio de reconciliación: Uno de los objetivos de la satisfacción de los derechos de las víctimas es
la reconciliación de toda la ciudadanía colombiana para transitar caminos de civilidad y convivencia.
10. Enfoque de derechos: Todos los acuerdos a los que lleguemos sobre los puntos de la Agenda y en
particular sobre el punto 5 “Víctimas” deben contribuir a la protección y la garantía del goce efectivo
de los derechos de todos y todas. Los derechos humanos son inherentes a todos los seres humanos
por igual, lo que significa que les pertenecen por el hecho de serlo, y en consecuencia su
reconocimiento no es una concesión, son universales, indivisibles e interdependientes y deben ser
considerados en forma global y de manera justa y equitativa. En consecuencia, el Estado tiene el
deber de promover y proteger todos los derechos y las libertades fundamentales, y todos los
ciudadanos el deber de no violar los derechos humanos de sus conciudadanos. Atendiendo los
principios de universalidad, igualdad y progresividad y para efectos de resarcimiento, se tendrán en
cuenta las vulneraciones que en razón del conflicto hubieran tenido los derechos económicos,
sociales y culturales.
Sobre la base de estos principios llegamos a acuerdos centrales sobre: 1. Sistema Integral de Verdad,
Justicia, Reparación y No Repetición; y 2. Compromiso con la promoción, el respeto y la garantía de
los derechos humanos.
Dentro de estos compromisos se incluyen trascendentales acuerdos como la creación de la Comisión
para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición; la Unidad Especial para la
Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas en el contexto y en razón del conflicto; la Jurisdicción
Especial para la Paz y las medidas específicas de reparación. Todos estos componentes se han
articulado dentro de un Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, al que se
vinculan también medidas de no repetición, precisando que sobre este último tema, aparte de la
implementación coordinada de todas las anteriores medidas y mecanismos, así como en general de
todos los puntos del Acuerdo Final se implementarán medidas adicionales que se acordarán en el
marco del Punto 3 – “Fin del Conflicto” de la Agenda del Acuerdo General.

Durante el desarrollo de los debates del punto 5 “Víctimas”, se puso en marcha la Comisión Histórica
del Conflicto y sus Víctimas, la cual arrojó importantes conclusiones de contenido diverso y plural en
lo que concierne a los orígenes y las múltiples causas del conflicto, los principales factores y
condiciones que han facilitado o contribuido a la persistencia del conflicto y los efectos e impactos
más notorios del conflicto sobre la población, todo lo cual se ha considerado como insumo
fundamental para el trabajo de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la
No Repetición.
Otras medidas de primer orden tomadas en el marco de las discusiones del punto 5 “Víctimas” han
sido: la firma de medidas y protocolos para adelantar los programas de limpieza y descontaminación
de los territorios de minas antipersonal (MAP), artefactos explosivos improvisados (AEI) y municiones
sin explotar (MUSE), o restos explosivos de guerra (REG); medidas inmediatas humanitarias de
búsqueda, ubicación, identificación y entrega digna de restos de personas dadas por desaparecidas en
el contexto y con ocasión del conflicto.
***
El conflicto armado, que tiene múltiples causas, ha ocasionado un sufrimiento y un daño a la
población sin igual en nuestra historia. Son millones los colombianos y colombianas víctimas de
desplazamiento forzado, cientos de miles los muertos, decenas de miles los desaparecidos de toda
índole y un amplio número de colectivos y poblaciones afectadas a lo largo y ancho del territorio,
incluyendo comunidades campesinas, indígenas, afrocolombianas, negras, palenqueras, raizales, y
rom, partidos políticos, movimientos sociales y sindicales, gremios económicos, entre otros. Sin
olvidar otras formas menos visibles pero no menos dolorosas de victimización, como la violencia
sexual, las afectaciones psicológicas, o la simple convivencia con el miedo.
En reconocimiento de esta tragedia nacional, desde el Encuentro Exploratorio de 2012, acordamos
que el resarcimiento de las víctimas debería estar en el centro de cualquier acuerdo; y que la agenda
para la terminación del conflicto debería incluir un punto sobre las víctimas, como quedó consignado
en el Acuerdo General del 26 de agosto de 2012.
Por esa misma razón, antes de abordar este punto de la Agenda, acordamos la mencionada
“Declaración de principios” que refleja ese compromiso con las víctimas y ha servido de brújula de las
conversaciones para asegurar que la satisfacción integral de sus derechos a la verdad, la justicia, la
reparación y la no repetición, esté en el centro del acuerdo.
De manera paralela, ampliamos los mecanismos de participación. Más de 3.000 víctimas participaron
en cuatro foros en Colombia organizados por las Naciones Unidas y la Universidad Nacional, y sesenta
víctimas viajaron a La Habana para dar sus testimonios directos a la Mesa de Conversaciones y ofrecer
sus recomendaciones, con el apoyo de la Conferencia Episcopal, las Naciones Unidas y la Universidad
Nacional. Sin contar las más de 17 mil propuestas, que por diferentes medios, enviaron las víctimas y demás ciudadanos a la Mesa de Conversaciones. Todas las propuestas que recibimos de las víctimas fueron fundamentales para el logro de los acuerdos.

Por último, agradecemos a las víctimas por su participación decidida, sus testimonios generosos y sus
propuestas, sin las cuales no hubiera sido posible construir este Acuerdo, y las alentamos a participar
activamente en su implementación y en la construcción de la paz.

Esperamos que con la implementación de éste y de todos los Acuerdos se asegure la dignificación de
las víctimas, se haga justicia y se sienten las bases para acabar para siempre con la violencia del
conflicto en el país, y para que nunca nadie más en Colombia sea víctima.

5.1. Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición
En cumplimiento de nuestro compromiso de poner a las víctimas en el centro del Acuerdo y en
respuesta a sus testimonios, propuestas y expectativas, que oímos de viva voz, el Gobierno Nacional y
las FARC-EP acordamos crear el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, y por
esa misma razón hemos tomado las medidas descritas anteriormente.
El Sistema Integral parte del principio de reconocimiento de las víctimas como ciudadanos con
derechos; del reconocimiento de que debe existir verdad plena sobre lo ocurrido; del principio de
reconocimiento de responsabilidad por parte de todos quienes participaron de manera directa o
indirecta en el conflicto y se vieron involucrados de alguna manera en graves violaciones a los
derechos humanos y graves infracciones al Derecho Internacional Humanitario; del principio de
satisfacción de los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición,
sobre la premisa de no intercambiar impunidades, teniendo en cuenta además los principios básicos
de la Jurisdicción Especial para la Paz, entre los que se contempla que “deberá repararse el daño
causado y restaurarse cuando sea posible”.

El fin del conflicto debe contribuir a garantizar que cesen las violaciones e infracciones, y es también
una oportunidad para garantizar la satisfacción de los derechos de las víctimas. La terminación
definitiva de las hostilidades brinda condiciones para que las víctimas se expresen sin miedo y reciban
el reconocimiento que les corresponde; una oportunidad para que todos a quienes les quepa
responsabilidad por violaciones a los derechos humanos o infracciones al DIH hagan el
correspondiente reconocimiento; y en consecuencia, una oportunidad para aplicar con mayor
efectividad medidas que garanticen la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición.
La experiencia internacional demuestra que la efectividad de estas medidas es mayor si se aplican de
manera articulada y complementaria. Por eso el Sistema pretende ser integral, para que las medidas
logren un máximo de justicia y de rendición de cuentas sobre las violaciones a los derechos humanos
e infracciones al DIH ocurridas a lo largo del conflicto. La integralidad del Sistema contribuye también
al esclarecimiento de la verdad del conflicto y la construcción de la memoria histórica.

Entendemos que una respuesta amplia y genuina a los derechos de las víctimas –en el marco de la
implementación de todos los demás acuerdos, que también garantizan derechos– es la base de la
justicia.
Para cumplir con este propósito y avanzar en la lucha contra la impunidad, el Sistema Integral
combina mecanismos judiciales que permiten la investigación y sanción de las graves violaciones a los
derechos humanos y las graves infracciones al Derecho Internacional Humanitario, en los términos
que establece la Jurisdicción Especial para la Paz, con mecanismos extrajudiciales complementarios
que contribuyan al esclarecimiento de la verdad de lo ocurrido, la búsqueda de los seres queridos
desaparecidos y la reparación del daño causado a personas, a colectivos y a territorios enteros.
Adicionalmente se crearán, por fuera de la Jurisdicción Especial para la Paz, mecanismos judiciales
tales como una unidad de investigación y desmantelamiento de las organizaciones criminales,
incluyendo las organizaciones criminales que hayan sido denominadas como sucesoras del
paramilitarismo, y sus redes de apoyo, referidas en el punto 3.4. de la Agenda del Acuerdo General.
El Sistema Integral tiene un enfoque diferencial y de género, que se ajusta y responde a las
características particulares de la victimización en cada territorio y cada población, y en especial a las
necesidades de las mujeres y de los niños y las niñas.
El Sistema Integral hace especial énfasis en medidas restaurativas y reparadoras, y pretende alcanzar
justicia no solo con sanciones retributivas.
El Sistema debe también garantizar a la vez la seguridad jurídica de quienes se acojan a las medidas
de justicia, como elemento esencial de la transición a la paz.
El éxito del Sistema Integral depende también de que encuentre la más amplia aceptación en la
sociedad.
Por último, la integralidad del Sistema contribuye a sentar las bases para la recuperación de la
confianza, para la convivencia en un escenario de construcción de paz, y para una verdadera
reconciliación entre todos y todas los colombianos y las colombianas.
Objetivos:
En resumen, las diferentes medidas y mecanismos del Sistema Integral deben contribuir al
cumplimiento de los siguientes objetivos:

Satisfacción de los derechos de las víctimas, mediante la combinación de mecanismos de
carácter judicial y extra-judicial.

Rendición de cuentas, mediante el establecimiento de responsabilidades, todos los
participantes en el conflicto, de forma directa o indirecta, combatientes o no combatientes,
deberán asumir su responsabilidad por las graves violaciones e infracciones cometidas en el
contexto y en razón del conflicto armado.

No repetición, mediante la aplicación de todas las medidas del Sistema –y de otras que
serán acordadas en el Punto 3 de la Agenda– para impedir la revictimización y la repetición,
alentar el rechazo de la sociedad a la guerra y sus efectos, afianzar la terminación del
conflicto, e impedir el surgimiento de nuevas formas de violencia.

 Enfoque territorial, diferencial y de género, mediante el tratamiento diferenciado de
territorios y poblaciones, en especial de las víctimas mujeres, de los niños y las niñas, y de
las poblaciones y los colectivos más humildes y más vulnerables, y por tanto más afectadas
por el conflicto.

Seguridad jurídica, mediante el cumplimiento de las condiciones del Sistema Integral y en
especial de la Jurisdicción Especial para la Paz, con las garantías necesarias del debido
proceso.

Convivencia y reconciliación, mediante la construcción de confianza en el otro a partir de
las transformaciones positivas que en el seno de la sociedad generen los acuerdos de paz,
en especial mediante el reconocimiento de las víctimas, el reconocimiento y
establecimiento de responsabilidades, y en general el reconocimiento por parte de toda la
sociedad de la necesidad de aprovechar esta oportunidad para construir un mejor futuro
sobre la base de la justicia social, el respeto y la tolerancia.
Legitimidad, respondiendo a las expectativas de las víctimas, de la sociedad en general, y a
las obligaciones nacionales e internacionales del Estado colombiano, incluyendo el
cumplimiento de lo pactado en el Acuerdo Final.

Componentes:
El Sistema Integral estará compuesto por los siguientes cinco mecanismos y medidas:

Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición: Será un
órgano temporal y de carácter extra-judicial, que busca conocer la Verdad de lo ocurrido y
contribuir al esclarecimiento de las violaciones e infracciones y ofrecer una explicación
amplia a toda la sociedad de la complejidad del conflicto; promover el reconocimiento de
las víctimas y de las responsabilidades de quienes participaron directa e indirectamente en
el conflicto armado; y promover la convivencia en los territorios para garantizar la no
repetición.

Unidad especial para la búsqueda de personas dadas por desaparecidas en el contexto y
en razón del conflicto armado: Será una unidad especial de alto nivel de carácter
humanitario y extrajudicial, cuyo objetivo es dirigir, coordinar y contribuir a la
implementación de acciones humanitarias de búsqueda e identificación de todas las
personas dadas por desaparecidas en el marco del conflicto que se encuentren con vida, y
en los casos de fallecimiento, cuando sea posible, la localización y entrega digna de restos.
Las actividades de la Unidad no podrán ni sustituir ni impedir las investigaciones judiciales a
que haya lugar en cumplimiento de las obligaciones que tiene el Estado.

Jurisdicción Especial para la Paz: Estará constituida por una serie de salas de justicia, entre
las que se incluye una Sala de Amnistía e Indulto, y un Tribunal para la Paz, para administrar
justicia e investigar, esclarecer, perseguir y sancionar las graves violaciones a los derechos
humanos y las graves infracciones al Derecho Internacional Humanitario.

Medidas de reparación integral para la construcción de la paz: Se trata de medidas que
buscan asegurar la reparación integral de las víctimas, incluyendo los derechos a la
restitución, la indemnización, la rehabilitación, la satisfacción y la no repetición; y la
reparación colectiva de los territorios, las poblaciones y los colectivos más afectados por el
conflicto y más vulnerables, en el marco de la implementación de los demás acuerdos. Con
este fin, se fortalecerán los mecanismos existentes, se adoptarán nuevas medidas, y se
promoverá el compromiso de todos con la reparación del daño causado.

Garantías de No Repetición: Las garantías de no repetición son el resultado, por una parte,
de la implementación coordinada de todas las anteriores medidas y mecanismos, así como
en general de todos los puntos del Acuerdo Final; y por la otra, de la implementación de
medidas de no repetición que se acuerden en el marco del Punto 3 – “Fin del Conflicto”.
Los distintos mecanismos y medidas de verdad, justicia, reparación y no repetición, en tanto parte de
un sistema que busca una respuesta integral a las víctimas, no pueden entenderse de manera aislada.
Estarán interconectados a través de relaciones de condicionalidad y de incentivos para acceder y
mantener cualquier tratamiento especial de justicia, siempre fundados en el reconocimiento de
verdad y responsabilidades. El cumplimiento de estas condicionalidades será verificado por la
Jurisdicción Especial para la Paz.
Ningún mecanismo del Sistema primará sobre otro. Cada mecanismo deberá cumplir su función
principal de la manera más ágil posible y sin duplicar aquellas de los otros mecanismos, para lo cual se
establecerán los protocolos de colaboración necesarios.

5.1.1. Verdad: Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición y
Unidad para la Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas en el contexto y en razón del
conflicto

5.1.1.1. Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición
El fin del conflicto constituye una oportunidad única para satisfacer uno de los mayores deseos de la
sociedad colombiana y de las víctimas en particular: que se esclarezca y conozca la verdad sobre lo
ocurrido en el conflicto. Colombia necesita saber qué pasó y qué no debe volver a suceder nunca más,
para forjar un futuro de dignificación y de bienestar general y así contribuir a romper definitivamente
los ciclos de violencia que han caracterizado la historia de Colombia.
En este nuevo escenario será posible aportar a la construcción y preservación de la memoria histórica
y lograr un entendimiento amplio de las múltiples dimensiones de la verdad del conflicto, incluyendo
la dimensión histórica, de tal forma que no sólo se satisfaga el derecho a la verdad sino que también
se contribuya a sentar las bases de la convivencia, la reconciliación, y la no repetición.
Con este propósito el Gobierno Nacional y las FARC-EP hemos alcanzado un acuerdo para que se
ponga en marcha, una vez firmado el Acuerdo Final, la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad,
la Convivencia y la No repetición (en adelante la Comisión), que será un mecanismo independiente e
imparcial de carácter extra-judicial.
La Comisión hace parte del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición acordado
para satisfacer los derechos de las víctimas, terminar el conflicto y alcanzar la paz. Por ello, la
Comisión no puede entenderse de manera aislada del Sistema Integral, que incluye mecanismos
judiciales y extrajudiciales para garantizar los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia y la
reparación, además de contribuir a garantizar a los colombianos y las colombianas la no repetición del
conflicto. Esta Comisión responde a la necesidad ética, política e histórica de contribuir, junto con
otras iniciativas, a crear las condiciones, los compromisos y las garantías de no repetición.
La Comisión deberá cumplir tres objetivos fundamentales, que en su conjunto contribuyen a la no
repetición del conflicto:
En primer lugar, la Comisión deberá contribuir al esclarecimiento de lo ocurrido, de acuerdo con los
elementos del mandato que se describen más adelante, y ofrecer una explicación amplia de la
complejidad del conflicto, de tal forma que se promueva un entendimiento compartido en la
sociedad, en especial de los aspectos menos conocidos del conflicto, como el impacto del conflicto en
los niños, niñas y adolescentes y la violencia basada en género, entre otros.
En segundo lugar, la Comisión deberá promover y contribuir al reconocimiento. Eso significa el
reconocimiento de las víctimas como ciudadanos y ciudadanas que vieron sus derechos vulnerados y
como sujetos políticos de importancia para la transformación del país; el reconocimiento voluntario
de responsabilidades individuales y colectivas por parte de todos quienes de manera directa o
indirecta participaron en el conflicto como una contribución a la verdad, a la justicia, a la reparación y
a la no repetición; y en general el reconocimiento por parte de toda la sociedad de ese legado de
violaciones e infracciones como algo que merece el rechazo de todos y que no se debe ni se puede
repetir.
Y en tercer lugar, la Comisión deberá promover la convivencia en los territorios, en el entendido de
que la convivencia no consiste en el simple compartir de un mismo espacio social y político, sino en la
creación de un ambiente transformador que permita la resolución pacífica de los conflictos y la
construcción de la más amplia cultura de respeto y tolerancia en democracia. Para ello promoverá un
ambiente de diálogo y creará espacios en los que las víctimas se vean dignificadas, se hagan
reconocimientos individuales y colectivos de responsabilidad, y en general se consoliden el respeto y
la confianza ciudadana en el otro, la cooperación y la solidaridad, la justicia social, la equidad de
género, y una cultura democrática que cultive la tolerancia, promueva el buen vivir, y nos libre de la
indiferencia frente a los problemas de los demás. La Comisión deberá aportar a la construcción de una
paz basada en la verdad, el conocimiento y reconocimiento de un pasado cruento que debe ser
asumido para ser superado.
Será transversal al desarrollo de la Comisión un adecuado enfoque diferencial y de género que
permita evidenciar las formas diferenciales en las que el conflicto afectó a las mujeres, a los niños,
niñas, adolescentes, jóvenes y adultos mayores, a las personas en situación de discapacidad, a los
pueblos indígenas, a las comunidades campesinas, a las poblaciones afrocolombianas, negras,
palenqueras y raizales, a la población LGBTI, a las personas desplazadas y exiliadas, a los defensores y
las defensoras de derechos humanos, sindicalistas, periodistas, agricultores y agricultoras, ganaderos
y ganaderas, comerciantes y empresarios y empresarias, entre otros. Esto deberá contribuir además a
que la sociedad colombiana haga conciencia sobre las formas específicas en que el conflicto reprodujo
mecanismos históricos de discriminación y estereotipos de género, como un primer paso fundamental
para tener una sociedad más justa e incluyente.
Todo lo anterior deberá contribuir a crear condiciones estructurales para la convivencia entre los
colombianos y las colombianas y a sentar las bases de la no repetición, la reconciliación y la
construcción de una paz estable y duradera. Por esas razones es necesario entender la construcción
de la verdad también como una parte esencial de la construcción de la paz.
Por último, el éxito de la Comisión dependerá del reconocimiento de responsabilidades por parte de
quienes de manera directa e indirecta participaron en el conflicto y del compromiso de todos los
sectores de la sociedad con el proceso de construcción de la verdad, como manifestación, entre
otros, de su rechazo a la indolencia.
Por tanto, el Gobierno Nacional, y las FARC-EP, como parte de su compromiso moral y político de
contribuir a la satisfacción de los derechos de las víctimas, se comprometen a contribuir
decididamente en el proceso de esclarecimiento de la verdad y a reconocer sus respectivas
responsabilidades ante la Comisión, e invitan a todos los sectores de la sociedad a participar en este
esfuerzo.

5.1.1.1.1. Criterios orientadores:
Centralidad de las víctimas: Los esfuerzos de la Comisión estarán centrados en garantizar la
participación de las víctimas del conflicto, asegurar su dignificación y contribuir a la satisfacción de su
derecho a la verdad en particular, y en general de sus derechos a la justicia, la reparación integral y las
garantías de no repetición, siempre teniendo en cuenta el pluralismo y la equidad. Todo lo anterior
debe contribuir además a la transformación de sus condiciones de vida.

Imparcialidad e independencia: La Comisión será un mecanismo imparcial e independiente con plena
autonomía para el desarrollo de su mandato y el cumplimiento de sus funciones.

Carácter transitorio: La Comisión será excepcional y funcionará durante un tiempo limitado de tal
forma que sus conclusiones y recomendaciones puedan contribuir de manera efectiva a la
construcción de una paz estable y duradera.
Participación: La Comisión pondrá en marcha un proceso de participación amplia, pluralista y
equilibrada en el que se oirán las diferentes voces y visiones, en primer lugar de las víctimas del
conflicto, que lo hayan sido por cualquier circunstancia relacionada con este, tanto individuales como
colectivas, y también de quienes participaron de manera directa e indirecta en el mismo, así como de
otros actores relevantes.
Enfoque territorial: La Comisión será una entidad de nivel nacional pero tendrá un enfoque territorial
con el fin de lograr una mejor comprensión de las dinámicas regionales del conflicto y de la
diversidad y particularidades de los territorios afectados, y con el fin de promover el proceso de
construcción de verdad y contribuir a las garantías de no repetición en los diferentes territorios. El
enfoque territorial tendrá en cuenta también a las personas y poblaciones que fueron desplazadas
forzosamente de sus territorios.
Enfoque diferencial y de género: En el desarrollo de su mandato y de sus funciones, la Comisión
tendrá en cuenta las distintas experiencias, impacto diferencial y condiciones particulares de las
personas en razón del sexo, género, edad, etnia, o situación de discapacidad, y de las poblaciones o
sectores en condiciones de vulnerabilidad o especialmente afectados por el conflicto, entre otras.
Habrá especial atención a la victimización sufrida por las mujeres.
Coordinación con otras medidas de construcción de paz: La Comisión se coordinará con los
mecanismos que se pongan en marcha para la implementación del Acuerdo Final. En particular, se
coordinará, donde haya lugar, con los planes y programas de construcción de paz que se pongan en
marcha en los territorios, como consecuencia de la implementación del Acuerdo Final.
Garantías para los comisionados y las comisionadas: Respecto de su trabajo en la Comisión, los
comisionados y las comisionadas no estarán obligados/as a declarar en procesos judiciales, estarán
exentos y exentas del deber de denuncia, y sus opiniones y conclusiones no podrán ser cuestionadas
judicialmente.
Condiciones de seguridad: La Comisión valorará las condiciones de seguridad necesarias para el
desarrollo de sus actividades y coordinará, con las autoridades del Estado, la puesta en marcha de las
medidas de seguridad necesarias tanto para los comisionados y las comisionadas como para quienes
participen en las actividades de la Comisión.
Convivencia y reconciliación: Para contribuir al objetivo de la no repetición y la reconciliación, las
actividades de la Comisión, en desarrollo de su mandato, estarán orientadas a promover la
convivencia entre los colombianos, en especial en los territorios más afectados por el conflicto y la
violencia. Para ello, la Comisión velará porque los espacios o audiencias que establezca sirvan para
fortalecer el respeto y la tolerancia, la confianza ciudadana en el otro y en las normas que garantizan
la vigencia y el respeto de los derechos humanos. De esta forma la Comisión ayudará también a
sentar bases sólidas para la construcción de la paz.
Reglas de procedimiento: La Comisión establecerá previamente procedimientos que aseguren a
quienes participan en ella las debidas garantías, y un trato justo, digno y no discriminatorio.
Metodología: La Comisión tomará todas las medidas necesarias para garantizar la mayor objetividad
e imparcialidad posible para el desarrollo de sus actividades, para lo cual adoptará procedimientos
para contrastar y verificar la calidad de la información que recolecte, incluyendo su confiabilidad, y
para identificar la información falsa que pudiera haber sido suministrada de mala fe a la Comisión. La
Comisión hará pública su metodología.
Mecanismo extra-judicial: La Comisión será un mecanismo extra-judicial. En este sentido, sus
actividades no tendrán carácter judicial, ni podrán implicar la imputación penal de quienes
comparezcan ante ella. La información que reciba o produzca la Comisión no podrá ser trasladada por
esta a autoridades judiciales para ser utilizada con el fin de atribuir responsabilidades en procesos
judiciales o para tener valor probatorio; ni las autoridades judiciales podrán requerírsela.
La Comisión podrá solicitar la información que requiera para el cumplimiento de su mandato ante los
magistrados, jueces y organismos de investigación, de acuerdo con los protocolos que se establezcan
para el efecto, siempre respetando las garantías del debido proceso.
Los documentos que reciba la Comisión que puedan constituir prueba documental, y no sean
versiones o testimonios verbales o escritos que una persona dé a la Comisión, no perderán su valor
probatorio ni su utilización por la Comisión interferirá los procesos judiciales en curso.

5.1.1.1.2. Mandato:
La Comisión tendrá como mandato esclarecer y promover el reconocimiento de:

 Prácticas y hechos que constituyen graves violaciones a los derechos humanos y graves
infracciones al Derecho Internacional Humanitario (DIH), en particular aquellas que reflejen
patrones o tengan un carácter masivo, que tuvieron lugar con ocasión del conflicto, así
como la complejidad de los contextos y las dinámicas territoriales en las que estos
sucedieron.
 Las responsabilidades colectivas del Estado, incluyendo del Gobierno y los demás poderes
públicos, de las FARC-EP, de los paramilitares, así como de cualquier otro grupo,
organización o institución, nacional o internacional, que haya tenido alguna participación en
el conflicto, por las prácticas y hechos a los que se refiere el párrafo anterior.
 El impacto humano y social del conflicto en la sociedad, incluyendo el impacto sobre los
derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, y las formas diferenciadas en las
que el conflicto afectó a las mujeres, a los niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos
mayores, a las personas en situación de discapacidad, a los pueblos indígenas, a las
comunidades campesinas, a las poblaciones afrocolombianas, negras, palenqueras y
raizales, a la población LGBTI, a las personas desplazadas y exiliadas, a los defensores y las
defensoras de derechos humanos, sindicalistas, periodistas, agricultores y agricultoras,
ganaderos y ganaderas, comerciantes y empresarios y empresarias, entre otros.
 El impacto del conflicto sobre el ejercicio de la política y el funcionamiento de la democracia
en su conjunto, incluyendo el impacto sobre los partidos y movimientos políticos y sociales,
en particular los de oposición.
 El impacto del conflicto sobre quienes participaron directamente en él como combatientes
y sobre sus familias y entornos.
 El contexto histórico, los orígenes y múltiples causas del conflicto, teniendo en cuenta como
insumo los informes de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, entre otros.
 Los factores y condiciones que facilitaron o contribuyeron a la persistencia del conflicto,
teniendo en cuenta como insumo los informes de la Comisión Histórica del Conflicto y sus
Víctimas, entre otros.
 El desarrollo del conflicto, en particular la actuación del Estado, de las guerrillas, de los
grupos paramilitares y el involucramiento de diferentes sectores de la sociedad.
 El fenómeno del paramilitarismo, en particular sus causas, orígenes y formas de
manifestarse; su organización y las diferentes formas de colaboración con esta, incluyendo
su financiación; así como el impacto de sus actuaciones en el conflicto.

 El desplazamiento y despojo de tierras con ocasión del conflicto y sus consecuencias.
 La relación entre el conflicto y los cultivos de uso ilícito, la producción y la comercialización
de drogas ilícitas, y el lavado de activos derivados del fenómeno del narcotráfico.
 Los procesos de fortalecimiento del tejido social en las comunidades y las experiencias de
resiliencia individual o colectiva.
 Los procesos de transformación positiva de las organizaciones e instituciones a lo largo del
conflicto.
5.1.1.1.3. Período objeto de estudio de la Comisión (ámbito temporal):
Para abordar los distintos elementos de su mandato la Comisión tendrá como ámbito temporal el
período del conflicto. Como ello supone un marco temporal extenso, será necesario que la Comisión
establezca dentro de éste prioridades de su investigación. No obstante, para efectos de cumplir con el
propósito de esclarecer plenamente los orígenes y múltiples causas del conflicto la Comisión podrá
explorar eventos históricos anteriores a éste, teniendo en cuenta como insumo básico, entre otros,
los informes de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas.
5.1.1.1.4. Funciones:
Para el cumplimiento de su mandato la Comisión tendrá las siguientes funciones principales:
 Investigar sobre todos los elementos del mandato a través de las metodologías y formas de
recolección y análisis de información que sean necesarias para tal efecto, considerando las
generalmente aceptadas por las ciencias sociales, contando con un enfoque de género, y
teniendo en cuenta los anteriores esfuerzos de construcción de la verdad, incluyendo como
insumo básico, entre otros, los informes de la Comisión Histórica del Conflicto y sus
Víctimas.
 Crear espacios en los ámbitos nacional, regional y territorial, en especial audiencias públicas
temáticas, territoriales, institucionales, de organizaciones y de situaciones y casos
emblemáticos, entre otras, con el fin de escuchar las diferentes voces, en primer lugar las
de las víctimas, tanto las individuales como las colectivas, y de promover la participación de
los diferentes sectores de la sociedad para contribuir a una reflexión conjunta sobre lo
ocurrido y las causas y efectos de la grave violencia vivida por Colombia.
 Esos espacios podrán incluir escenarios públicos de discusión y reflexión o ceremonias
culturales, para que quienes hayan participado de manera directa o indirecta en el conflicto,
puedan hacer actos de reconocimiento de responsabilidad y pedir perdón, en sus diversas
dimensiones, tanto por el daño y el sufrimiento causado en las personas, como por los
impactos políticos y sociales de sus actos; y en consecuencia ofrecer explicaciones sobre los
actos realizados, contribuir a la reparación, asumir compromisos de no repetición y de
construcción de la paz, entre otros. De esta manera se deberá contribuir a conocer la
verdad y a la convivencia pacífica en los territorios.
 Elaborar un informe final que tenga en cuenta los diferentes contextos, refleje las
investigaciones en torno a todos los componentes del mandato y contenga las conclusiones
y recomendaciones de su trabajo. El Informe de la Comisión será presentado de manera
oficial mediante acto público a las ramas del poder público y al conjunto de la sociedad
colombiana.
 Orientar a las víctimas y a las comunidades victimizadas que participen en la Comisión sobre
la oferta institucional y otras, para la satisfacción de sus derechos y los mecanismos para
exigirlos.
 Relaciones entre la Comisión y las víctimas y sus organizaciones: Diseñar y poner en marcha
una estrategia de relacionamiento activo con las víctimas y sus organizaciones.
 Implementar una estrategia de difusión, pedagogía y relacionamiento activo con los medios
de comunicación para dar cuenta, durante su funcionamiento, de los avances y desarrollos
en el cumplimiento de todas las funciones de la Comisión, y asegurar la mayor participación
posible. El Gobierno adoptará las medidas necesarias para que la Comisión cuente con
amplio acceso a medios de comunicación públicos. El informe final, en particular, tendrá la
más amplia y accesible difusión, incluyendo el desarrollo de iniciativas culturales y
educativas, como por ejemplo la promoción de exposiciones y recomendar su inclusión en el
pénsum educativo. En todo caso, las conclusiones de la Comisión deberán ser tenidas en
cuenta por el Museo Nacional de la Memoria.
 Adoptar medidas para el archivo de la información recolectada en el marco de sus funciones
y al término de su mandato, tomar las medidas necesarias para asegurar su preservación. La
Comisión definirá la entidad que será depositaria de estos archivos y los custodiará. La
Comisión establecerá los lineamientos para que la entidad depositaria adopte los
mecanismos correspondientes para que las víctimas y la sociedad en general puedan
acceder al archivo de la información recolectada.
 Asegurar la transversalidad del enfoque de género en todo el ámbito de trabajo de la
Comisión, con la creación de un grupo de trabajo de género que contribuya con tareas
específicas de carácter técnico, de investigación, preparación de audiencias de género, entre
otras. Este grupo de trabajo no será el único en tratar el tema, pero sí debe
responsabilizarse de la revisión de metodologías para que todos los instrumentos de la
Comisión tengan un enfoque de género, y de la coordinación con organizaciones de mujeres
y LGBTI. Lo anterior sin perjuicio de la necesaria autonomía de la Comisión en la definición
de su estructura y metodología de trabajo.
 Rendir cuentas a la sociedad de manera periódica, al menos semestralmente, sobre las
actividades y gestiones desarrolladas para el cumplimiento de todas sus funciones.
 Establecer su propio reglamento y programa de trabajo.
5.1.1.1.5. Proceso de escogencia:
La Comisión estará conformada por 11 comisionados y comisionadas. Para su escogencia se pondrá
en marcha un procedimiento de postulación y selección que ofrezca garantías de legitimidad,
imparcialidad e independencia a toda la sociedad colombiana y en particular a las víctimas. El proceso
de postulación de candidatos será amplio y pluralista, asegurando que todos los sectores de la
sociedad, incluyendo las organizaciones de víctimas, entre otros, puedan postular candidatos.
Los comisionados y las comisionadas serán elegidos por un comité de escogencia. Este comité estará
compuesto por 9 integrantes. El Gobierno y las FARC-EP, de común acuerdo, seleccionarán a través
del mecanismo que acordemos 6 de los/as integrantes del comité de escogencia. Los/as 3 integrantes
restantes serán los/as delegados/as de 3 personas u organizaciones que acordemos en la Mesa. Todos
los integrantes del comité de escogencia deberán inspirar confianza en la ciudadanía.
La selección se basará exclusivamente en las postulaciones y la elección tendrá en cuenta criterios de
selección individuales como la idoneidad ética, la imparcialidad, la independencia, el compromiso con
los derechos humanos y la justicia, la ausencia de conflictos de interés, y el conocimiento del conflicto
armado, del Derecho Internacional Humanitario y de los derechos humanos, y la reconocida
trayectoria en alguno de estos campos. La selección de los/as comisionados/as también deberá tener
en cuenta criterios colectivos como la equidad de género, el pluralismo, la interdisciplinariedad y la
representación regional.
El comité de escogencia podrá seleccionar comisionados y comisionadas extranjeros pero estos en
todo caso no podrán ser más de 3.
El comité de escogencia tendrá hasta 3 meses para la selección de los comisionados y las
comisionadas, contados a partir del cierre de la fase de postulaciones.
La selección de los comisionados y las comisionadas deberá adoptarse por mayoría de 2/3 de los
integrantes del comité de escogencia.
El comité de escogencia se elegirá previo a la firma del Acuerdo Final.
5.1.1.1.6. Presidente/a de la Comisión:

El presidente o la presidenta de la Comisión deberá ser colombiano o colombiana y será elegido o
elegida de común acuerdo entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP por el mecanismo que
acordemos. El presidente o la presidenta de la Comisión será su principal vocero público, coordinará
la labor de los comisionados y las comisionadas, facilitará el buen funcionamiento interno, y dirigirá
las tareas de esta, preferiblemente buscando el consenso en el proceso interno de toma de
decisiones. El papel del/de la presidente de la Comisión es importante porque constituye al mismo
tiempo un referente nacional e internacional.
5.1.1.1.7. Duración:
La Comisión tendrá una duración de 3 años incluyendo la elaboración del informe final. La Comisión
contará con 6 meses para preparar todo lo necesario para su funcionamiento. La publicación del
informe final se realizará durante el mes siguiente a la conclusión de los trabajos de la Comisión.
5.1.1.1.8. Compromisos de contribución al esclarecimiento
El Gobierno Nacional, como poder ejecutivo, y las FARC-EP se comprometen a contribuir
decididamente en el proceso de esclarecimiento de la verdad y a reconocer sus respectivas
responsabilidades ante la Comisión.
El Gobierno adoptará todas las medidas necesarias para garantizar la contribución de otras entidades
del Estado y promoverá la participación de terceros en la Comisión, con el fin de que contribuyan al
esclarecimiento y al reconocimiento de responsabilidades, como parte de las garantías necesarias
para la no repetición.
De conformidad con las leyes aplicables, el Gobierno se compromete a facilitar la consulta de la
información que requiera la Comisión para el cumplimiento de sus funciones, y la Comisión, por su
parte, le dará el tratamiento legal correspondiente.
5.1.1.1.9. Financiación:
El Gobierno Nacional se compromete a garantizar la financiación oportuna de todo el funcionamiento
de la Comisión, de tal forma que pueda cumplir plenamente con su mandato y funciones de manera
autónoma e ininterrumpida, incluyendo la publicación y difusión masiva del informe final. La Comisión
deberá adoptar las medidas necesarias para que la ejecución de sus recursos se haga de manera
transparente procurando garantizar la austeridad en el gasto. Se promoverá la veeduría ciudadana
sobre la ejecución de los recursos, brindando las garantías necesarias para ello.
5.1.1.1.10. Comité de seguimiento y monitoreo a la implementación de las recomendaciones de
la Comisión:

Se creará un comité de seguimiento y monitoreo a la implementación de las recomendaciones de la
Comisión que entrará en funcionamiento una vez se haya publicado el informe final. Para el
cumplimiento de su tarea se facilitará la interlocución con diferentes entidades y organizaciones de
víctimas y de derechos humanos, entre otras. Este comité estará integrado por representantes de
distintos sectores de la sociedad, incluyendo organizaciones de víctimas y de derechos humanos,
entre otras. La Comisión establecerá el tiempo durante el cual funcionará el comité. El comité rendirá
informes periódicos de seguimiento a las recomendaciones. Estos informes deberán contar con un
enfoque territorial, diferencial y de género. El comité tomará las medidas necesarias para difundir sus
informes ampliamente en los medios de comunicación de ámbito nacional y regional. El Gobierno
garantizará la financiación del comité para el cumplimiento de sus funciones.
5.1.1.2. Unidad para la Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas en el contexto y en
razón del conflicto
El Gobierno Nacional y las FARC-EP acuerdan que con el fin de establecer lo acaecido a las personas
dadas por desaparecidas como resultado de acciones de Agentes del Estado, de integrantes de las
FARC-EP o de cualquier organización que haya participado en el conflicto, y de esa manera contribuir
a satisfacer los derechos de las víctimas a la verdad y la reparación, el Gobierno Nacional pondrá en
marcha en el marco del fin del conflicto y tras la firma del Acuerdo Final , una unidad especial de alto
nivel con carácter excepcional y transitorio, con fuerte participación de las víctimas, para la búsqueda
de todas las personas desaparecidas en el contexto y en razón del conflicto armado (en adelante la
UBPD). Esta unidad tendrá un carácter humanitario y hará parte del Sistema Integral de Verdad,
Justicia, Reparación y No Repetición. Gozará de la necesaria independencia y de la autonomía
administrativa y financiera para garantizar la continuidad en el tiempo del cumplimiento de sus
funciones.
La UBPD dirigirá, coordinará y contribuirá a la implementación de las acciones humanitarias en el
marco del SIVJRNR encaminadas a la búsqueda y localización de personas dadas por desaparecidas
que se encuentren con vida, y en los casos de fallecimiento, cuando sea posible, la identificación y
entrega digna de los restos de las personas dadas por desaparecidas en el contexto y en razón del
conflicto armado.
En todo caso la UBPD entregará a los familiares un reporte oficial de la información que haya logrado
obtener sobre lo acaecido a la persona o las personas dadas por desaparecidas.
La UBPD y los procesos y procedimientos que adelante tendrán carácter humanitario y extrajudicial.
Para el diseño, puesta en marcha y desarrollo de sus funciones se contará con la participación de
organizaciones de víctimas, organizaciones defensoras de derechos humanos y con el apoyo de
instituciones especializadas con el fin de incorporar las mejores prácticas internacionales y la
experiencia en la materia acumulada por la Comisión de búsqueda de personas desaparecidas.

La UBPD tendrá las siguientes funciones:
 Recolectar toda la información necesaria para establecer el universo de personas dadas
por desaparecidas en el contexto y en razón del conflicto armado.
 Fortalecer y agilizar los procesos para la identificación de restos en coordinación con el
Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
 Coordinar y adelantar procesos de búsqueda, identificación, localización y entrega
digna de restos, para lo cual deberá:
– Buscar activamente, contrastar y analizar toda la información disponible de las
distintas fuentes, incluidas entrevistas confidenciales y voluntarias con quienes,
habiendo participado directa o indirectamente en las hostilidades, pudieran tener
información sobre lo acaecido a las personas dadas por desaparecidas con ocasión
del conflicto, así como información sobre la ubicación de fosas, cementerios y sitios
donde posiblemente se encuentren restos de personas dadas por desaparecidas.
– Diseñar y poner en marcha un plan nacional que establezca las prioridades para el
cumplimiento de sus funciones y los planes regionales correspondientes, para lo
cual contará con el personal y los equipos necesarios y coordinará y se articulará
con las entidades competentes. Se garantizará la participación de organizaciones de
víctimas y de derechos humanos en el diseño y puesta en marcha de los planes.
 La UBPD contará con las facultades y capacidades necesarias para cumplir con estas
funciones en coordinación con las instituciones del Estado, con la Comisión para el
Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición y con la activa
participación de las organizaciones de víctimas y de derechos humanos.
 La UBPD tendrá acceso a las bases de datos oficiales y podrá suscribir convenios con
organizaciones de víctimas y de derechos humanos para tener acceso a la información
de que dispongan. De conformidad con las leyes vigentes al momento de implementar
el Acuerdo, el Gobierno Nacional se compromete a facilitar la consulta de la
información que requiera la UBPD para el cumplimiento de sus funciones, y la UBPD,
por su parte, le dará el tratamiento legal correspondiente.
 Promover la coordinación interinstitucional para la orientación de, y la atención
psicosocial a, los familiares de las personas dadas por desaparecidas en el contexto y
en razón del conflicto armado.

 Promover alianzas con organizaciones nacionales e internacionales especializadas para
facilitar el cumplimiento de sus funciones.
 Cuando sea posible, garantizar la entrega digna a los familiares de los restos de las
personas dadas por desaparecidas en el contexto y en razón del conflicto armado,
siempre atendiendo las diferentes tradiciones étnicas y culturales.
 Garantizar la participación de los familiares de las personas dadas por desaparecidas en
el contexto y en razón del conflicto armado, en los procesos de búsqueda,
identificación, localización y entrega digna de restos.
 Entregar a los familiares un reporte oficial detallado de la información que haya
logrado obtener sobre lo acaecido a la persona dada por desaparecida, al término de la
ejecución del plan de búsqueda correspondiente. Los restos no identificados o no
reclamados por sus familiares deberán ser preservados y estarán a disposición de las
autoridades competentes para la satisfacción de los derechos de las víctimas.
 Entregar una copia del reporte descrito en el párrafo anterior a la Comisión para el
Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición.
 Informar periódica y públicamente al menos cada 6 meses sobre las actividades de
búsqueda, identificación, localización y entrega digna de restos que se realicen,
respetando siempre el derecho a la privacidad de las víctimas.
 Planificar, coordinar y dirigir la ejecución junto con las entidades correspondientes y
con la participación de las organizaciones de víctimas y de derechos humanos de un
plan nacional y planes regionales para el rastreo, búsqueda e identificación.
 Elaborar e implementar un registro nacional de fosas, cementerios ilegales y
sepulturas.
 Para el cumplimiento de sus funciones la UBPD adoptará procedimientos para
contrastar y verificar la calidad de la información que recolecte, incluyendo su
confiabilidad, y para identificar la información falsa.

El trabajo humanitario de búsqueda, localización, identificación y entrega digna por parte de la UBPD
se desarrollará en el marco del SIVJRNR, como complemento y sin asumir las funciones de los demás
componentes del mismo. En particular las actividades de la UBPD no podrán ni sustituir ni impedir las
investigaciones de carácter judicial a las que haya lugar en cumplimiento de las obligaciones que tiene
el Estado.
La búsqueda de restos por parte de la UBPD no inhabilitará a la Jurisdicción Especial para la Paz y
demás órganos competentes para adelantar las investigaciones que considere necesarias para
esclarecer las circunstancias y responsabilidades de la victimización del caso asumido por la UBPD.
En todo caso tanto los informes técnico forenses como los elementos materiales asociados al cadáver
que se puedan encontrar en el lugar de las exhumaciones, podrán ser requeridos por la Jurisdicción
Especial para la Paz y otros órganos que sean competentes. Con el fin de garantizar la efectividad del
trabajo humanitario de la UBPD para satisfacer al máximo posible los derechos a la verdad y la
reparación de las víctimas, y ante todo aliviar su sufrimiento, la información que reciba o produzca la
UBPD no podrá ser utilizada con el fin de atribuir responsabilidades en procesos judiciales o para
tener valor probatorio, a excepción de los informes técnico forenses y los elementos materiales
asociados al cadáver.
La contribución con información a la UBPD podrá ser tenida en cuenta para recibir cualquier
tratamiento especial en materia de justicia.
Los funcionarios de la UBPD no estarán obligados a declarar en procesos judiciales y estarán exentos
del deber de denuncia respecto al trabajo que desempeñen en la Unidad. De ser requerido por la
Jurisdicción Especial para la Paz, por otras autoridades competentes o por la Comisión para el
Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, quienes hayan realizado los informes
técnico forenses deberán ratificar y explicar lo concerniente a esos informes y los elementos
materiales asociados al cadáver.
Durante el tiempo de funcionamiento de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la
Convivencia y la No Repetición la UBPD atenderá los requerimientos y lineamientos de la Comisión. La
UBPD y la Comisión, establecerán un protocolo de cooperación e intercambio de información que
contribuya a cumplir los objetivos de ambas. Coordinará sus actuaciones con la Comisión para el
Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, a la que informará de sus actuaciones
y resultados y aportará la información que requiera.
En el marco del fin del conflicto, el Gobierno Nacional y las FARC-EP, se comprometen a proveer a la
UBPD toda la información de la que dispongan para establecer lo acaecido a las personas dadas por
desaparecidas en el contexto y en razón del conflicto.
Para estructurar y poner en marcha ésta unidad especial se tomarán en cuenta las recomendaciones
que haga la Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas, como resultado del trabajo que
realice en desarrollo del acuerdo sobre “Medidas que contribuyan a la búsqueda, ubicación e
identificación de personas dadas por desaparecidas en el contexto y en razón del conflicto armado”.

Conformación:
La UBPD hará parte y desarrollará sus funciones en el marco del Sistema Integral de Verdad, Justicia,
Reparación y No Repetición.
La UBPD tendrá un/a director/a que deberá ser colombiano/a y será escogido/a por el Comité de
Escogencia de los Comisionados de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y
la No Repetición, sobre la base de criterios de idoneidad y excelencia que se elaborarán teniendo en
cuenta las sugerencias del Comité Internacional de la Cruz Roja y la Comisión Internacional sobre
Personas Desaparecidas.
Para la estructuración de la UBPD el/la director/a recibirá las recomendaciones y sugerencias de la
Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas, organizaciones de víctimas, el Comité
Internacional de la Cruz Roja y la Comisión Internacional sobre Personas Desaparecidas.
5.1.2. Justicia:
En materia de Justicia se acordó la creación de la Jurisdicción Especial para la Paz.
JURISDICCIÓN ESPECIAL PARA LA PAZ
I. PRINCIPIOS BASICOS DEL COMPONENTE DE JUSTICIA DEL SISTEMA INTEGRAL DE
VERDAD, JUSTICIA, REPARACION Y NO REPETICION (SIVJRNR):
1º.- “Los Estados tienen el deber jurídico de atender los derechos de las víctimas y con la misma
intensidad, la obligación de prevenir nuevos hechos de violencia y alcanzar la paz en un conflicto
armado por los medios que estén a su alcance. La paz como producto de una negociación se ofrece
como una alternativa moral y políticamente superior a la paz como producto del aniquilamiento del
contrario. Por ello, el derecho internacional de los derechos humanos debe considerar a la paz como
un derecho y al Estado como obligado a alcanzarla”1
.
2º.- Los objetivos del componente de justicia del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No
Repetición -en adelante el SIVJRNR- son satisfacer el derecho de las víctimas a la justicia, ofrecer
verdad a la sociedad colombiana, proteger los derechos de las víctimas, contribuir al logro de una paz
estable y duradera, y adoptar decisiones que otorguen plena seguridad jurídica a quienes participaron
de manera directa o indirecta en el conflicto armado interno, respecto a hechos cometidos en el
marco del mismo y durante este que supongan graves infracciones del Derecho Internacional
Humanitario y graves violaciones de los Derechos Humanos.

1 Voto concurrente, Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Masacre de El Mozote y lugares Aledaños vs El
Salvador (Sentencia de 25 de octubre de 2012)
Borrador Conjunto

3º.- Un paradigma orientador del Componente de Justicia del SIVJRNR es la idea de que la comunidad
política no es solo una unión de coetáneos, sino también un vínculo entre generaciones que se
eslabonan en el tiempo. La Justicia es prospectiva en cuanto considera que una época influye
ineluctablemente sobre las posteriores. Se trata de una justicia prospectiva respetuosa de los valores
del presente y a la vez preocupada por acabar con conflictos que no deben ser perpetuados, en aras
de la defensa de los derechos de las futuras generaciones.
4º.- El Estado tiene autonomía para conformar jurisdicciones o sistemas jurídicos especiales, derivado
de lo establecido en la Carta de las Naciones Unidas sobre la soberanía y libre autodeterminación de
las naciones, y de lo establecido en los Principios del Derecho Internacional, incluido el Derecho
Internacional Humanitario, el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y el Derecho
Internacional Penal.
5º.- En el ejercicio de dicha autonomía, aceptada y reconocida por el Derecho Internacional de los
Derechos Humanos, el Estado puede apreciar y evaluar la complejidad, duración y gravedad del
conflicto armado interno con el fin de diseñar y adoptar los mecanismos de justicia para lograr la paz
dentro del respeto a los parámetros establecidos en el derecho internacional, en especial la garantía
de los derechos humanos.
6º.- Resarcir a las víctimas está en el centro del Acuerdo General para la terminación del conflicto y la
construcción de una paz estable y duradera suscrito en La Habana el 26 de agosto de 2012. En toda
actuación del componente de justicia del SIVJRNR, se tomarán en cuenta como ejes centrales los
derechos de las víctimas y la gravedad del sufrimiento infligido por las graves infracciones al Derecho
Internacional Humanitario y las graves violaciones a los derechos humanos ocurridas durante el
conflicto. Tales violaciones causan daños graves y de largo plazo a los proyectos de vida de las
víctimas. Deberá repararse el daño causado y restaurarse cuando sea posible.
7º.- Así mismo, las consecuencias de tales violaciones son más graves cuando son cometidas contra
mujeres o cuando se trata de víctimas pertenecientes a los grupos más vulnerables, sujetos de
especial protección, que merecen una reparación y protección especial, entre ellas, los pueblos
indígenas, las comunidades afrodescendientes y otros grupos étnicamente diferenciados, los
campesinos, los más pobres, las personas en condición de discapacidad, las personas desplazadas y
refugiadas, las niñas, niños y adolescentes, la población LGBTI y las personas de la tercera edad.
8º.- El funcionamiento del componente de justicia dará énfasis a las necesidades de las víctimas
mujeres, niñas y niños, quienes sufren de una manera desproporcionada y diferenciada los efectos de
las graves infracciones y violaciones cometidas con ocasión del conflicto. Las reparaciones deben
responder al llamado de las Naciones Unidas que todo acuerdo de paz debe adoptar una perspectiva
de género, reconociendo las medidas de reparación y restauración, el sufrimiento especial de las
mujeres, y la importancia de su participación activa y equitativa en el componente de justicia del
SIVJRNR.

9º.- El Componente de Justicia del SIVJRNR, denominado Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), es
una jurisdicción especial que ejerce funciones judiciales de manera autónoma y preferente sobre los
asuntos de su competencia, en especial respecto a conductas consideradas graves infracciones al
Derecho Internacional Humanitario o graves violaciones de los Derechos Humanos. Entrará en vigor
en los términos establecidos en el Acuerdo Final. Se aplicará únicamente a conductas cometidas con
anterioridad a su entrada en vigor.
10º.- A la terminación de las hostilidades la amnistía para los rebeldes únicamente estará
condicionada a la finalización de la rebelión de las respectivas organizaciones armadas y al
cumplimiento de lo establecido en el Acuerdo Final, sin perjuicio de lo dispuesto en los puntos 23 y
27. La finalización de la rebelión a efecto de acceder a la amnistía o indulto, se definirá en el Acuerdo
Final.
11º.- En los demás casos no amnistiables ni indultables, para la definición de la situación jurídica o
para recibir y cumplir las sanciones previstas en el SIVJRNR, es necesario reunir las condiciones que
sobre verdad, reparación y no repetición se establezcan en el mismo, cuando se hayan puesto en
funcionamiento todos los componentes del SIVJRNR.
12º.- La responsabilidad de los destinatarios del SIVJRNR no exime al Estado de su deber de respetar y
garantizar el pleno goce de los derechos humanos y de sus obligaciones, conforme al Derecho
Internacional Humanitario y al Derecho Internacional de los Derechos Humanos.
13º.- Para acceder al tratamiento especial previsto en el componente de Justicia del SIVJRNR es
necesario aportar verdad plena, reparar a las víctimas y garantizar la no repetición. Aportar verdad
plena significa relatar, cuando se disponga de los elementos para ello, de manera exhaustiva y
detallada las conductas cometidas y las circunstancias de su comisión, así como las informaciones
necesarias y suficientes para atribuir responsabilidades, para así garantizar la satisfacción de los
derechos de las víctimas a la reparación y a la no repetición. Se entiende por tratamiento especial las
sanciones propias y alternativas previstas en el numeral 60.
14º.- Todas las actuaciones en el componente de justicia, de conformidad con las reglas aplicables a la
Jurisdicción Especial para la Paz, respetarán los derechos fundamentales del debido proceso, defensa,
asistencia de abogado, presunción de inocencia y la independencia e imparcialidad de los magistrados
de las salas y secciones, así como de los integrantes de la Unidad de Investigación y Acusación. Todas
las decisiones judiciales sobre las responsabilidades y sanciones de personas serán debidamente
motivadas y fundamentadas en pruebas confiables y admisibles ante tribunales de justicia. Las
resoluciones y sentencias de las salas y secciones pueden ser recurridas en reposición o apelación a
solicitud del destinatario de las mismas.
15º.- El funcionamiento del componente de justicia del SIVJRNR es inescindible y se aplicará de
manera simultánea e integral a todos los que participaron directa e indirectamente en el conflicto
armado, y sus decisiones ofrecerán garantías de seguridad jurídica a todos los anteriores. Su ámbito
de aplicación está determinado por lo señalado en los numerales 9 y 32.
En caso de que con posterioridad a la firma del acuerdo sobre Jurisdicción Especial para la Paz, se
aprobaran leyes o normas que al otorgar tratamientos diferenciados a agentes del Estado o a otras
personas por conductas relacionadas directa o indirectamente con el conflicto armado, fueran
combatientes o no combatientes, provocaren que los anteriores sean excluidos de la competencia de
la Jurisdicción Especial para la Paz, o tuvieren como resultado la inaplicación de dicha jurisdicción o la
inaplicación de las condiciones referidas a las sanciones que se recogen en el presente texto respecto
de dichas personas, el Tribunal Especial para la Paz ejercerá su jurisdicción preferente en las materias
de su competencia conforme a lo establecido en este documento.
16º.- El Estado garantizará la autonomía administrativa y la suficiencia y autonomía presupuestal del
SIVJRNR y en especial del componente de justicia. Se creará una Secretaría Ejecutiva que se encargará
de la administración, gestión y ejecución de los recursos de la Jurisdicción Especial para la Paz bajo la
orientación de la Presidencia de ésta. La Secretaría podrá entrar a funcionar con suficiente antelación
para garantizar que esté disponible desde su inicio la infraestructura de la Jurisdicción Especial para la
Paz. El Estado establecerá mecanismos económicos y financieros para la ejecución oportuna y eficaz
de los recursos, que podrán provenir de diferentes fuentes nacionales e internacionales. La
designación de la Secretaría Ejecutiva se hará mediante el mecanismo que determinen las partes en el
proceso de conversaciones, debiendo reunir amplia experiencia en administración y altas calidades
morales.
II. CONTENIDOS, ALCANCES Y LÍMITES DE LA CONCESIÓN DE AMNISTÍAS E INDULTOS ASÍ
COMO DE OTROS TRATAMIENTOS ESPECIALES.
17.- El Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación, y No repetición, tendrá como finalidades
primordiales la consolidación de la paz, y la garantía de los derechos de las víctimas.
18.- El resultado final de la aplicación del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación, y No
repetición, debe garantizar la seguridad jurídica para promover una paz estable y duradera.
19.- Para efectos del SIVJRNR, los marcos jurídicos de referencia incluyen principalmente el Derecho
Internacional en materia de derechos humanos (DIDH) y el Derecho Internacional Humanitario (DIH).
Las secciones del Tribunal para la Paz, las salas y la Unidad de Investigación y Acusación, al adoptar
sus resoluciones o sentencias harán una calificación jurídica propia del Sistema respecto a las
conductas objeto del mismo, la cual podrá ser diferente a la efectuada por las autoridades judiciales,
disciplinarias o administrativas.
20.- Las víctimas gozan de los derechos a la verdad, justicia, reparación, y garantías de no repetición.
Para garantizar estos derechos participarán en el SIVJRNR conforme a lo establecido en los
reglamentos de desarrollo del componente de justicia, y, entre otros, deberán ser oídas en los
supuestos de priorización y selección de casos. Los reglamentos deberán respetar el derecho de las
víctimas a una justicia pronta, cumplida y eficiente.
21.- Igualmente el Estado colombiano tiene el deber de asegurar, por medios razonables dentro de su
alcance, la verdad, justicia, reparación, y medidas de no repetición, con respecto a las graves
infracciones del DIH y graves violaciones de los derechos humanos.
22.- En materia de justicia, conforme al DIDH, el Estado colombiano tiene el deber de investigar,
esclarecer, perseguir y sancionar las graves violaciones del DIDH y las graves infracciones del DIH.
23.- A la finalización de las hostilidades, de acuerdo con el DIH, el Estado colombiano puede otorgar la
amnistía “más amplia posible”. A los rebeldes que pertenezcan a organizaciones que hayan suscrito
un acuerdo final de paz, según lo establecido en el numeral 10, así como a aquellas personas que
hayan sido acusadas o condenadas por delitos políticos o conexos mediante providencias proferidas
por la justicia, se otorgará la más amplia amnistía posible, respetando lo establecido al respecto en el
presente documento, conforme a lo indicado en el numeral 38.
24.- La Constitución permite otorgar amnistías o indultos por el delito de rebelión y otros delitos
políticos y conexos.
25.- Hay delitos que no son amnistiables ni indultables de conformidad con los numerales 40 y 41 de
este documento. No se permite amnistiar los crímenes de lesa humanidad, ni otros crímenes
definidos en el Estatuto de Roma.
26.- Es necesario determinar claramente cuáles son los delitos que son amnistiables o indultables y
aquellos que no lo son, para efectos de seguridad jurídica. A tal fin, las normas de amnistía que se
adopten respetarán los principios establecidos en el presente documento de creación de la JEP. Al
momento de determinar las conductas amnistiables o indultables, se aplicará el principio de
favorabilidad para el destinatario de la amnistía o indulto, cuando no existiera en el derecho
internacional una prohibición de amnistía o indulto respecto a las conductas de que se hubiera
acusado a los rebeldes o a otras personas acusadas de serlo. El principio de favorabilidad se aplicará a
todos los destinatarios de la JEP.
27.- La concesión de amnistías o indultos o el acceso a cualquier tratamiento especial, no exime del
deber de contribuir, individual o colectivamente, al esclarecimiento de la verdad conforme a lo
establecido en este documento.
28.- El grado de contribución voluntaria de cada persona o colectivo a la verdad estará en relación con
el tratamiento a recibir en el componente de justicia.
29.- Se determinará de manera clara el alcance de cada uno de los delitos que no son amnistiables y
de los que sí lo son, para efectos de seguridad jurídica.

30.- Los delitos no amnistiables ni indultables deben ser objeto del componente de justicia del
Sistema integral de verdad, justicia, reparación y no repetición (SIVJRNR) acordado por las partes.
31.- En el componente de justicia se establecerán sanciones a los responsables en aquellos casos en
los que se determine que no los alcanza la amnistía o el indulto.
32.- El componente de justicia del Sistema Integral de verdad, justicia, reparación, y no repetición se
aplicará a todos los que participaron de manera directa o indirecta en el conflicto armado. Se aplicará
a los investigados o condenados por el delito de rebelión u otros relacionados con el conflicto, aunque
no pertenezcan a las organizaciones armadas en rebelión.
Respecto de los combatientes de los grupos armados al margen de la ley, el componente de justicia
del sistema solo se aplicará a quienes suscriban un acuerdo final de paz con el Gobierno.
También serán de competencia de la jurisdicción especial para la paz las conductas de financiación o
colaboración con los grupos paramilitares, que no sean resultado de coacciones, respecto de aquellas
personas que tuvieron una participación determinante o habitual en la comisión de los crímenes
competencia de ésta jurisdicción, según lo establecido en el numeral 40, salvo que previamente
hubieren sido condenadas por la justicia por esas mismas conductas. Los órganos de la JEP decidirán,
según el caso, el procedimiento apropiado. De conformidad con el numeral 48 (t) y el 58 (e)
serán llamados a comparecer ante la Jurisdicción Especial para la Paz, por parte de la Sección de
Revisión del Tribunal, aquellas personas que hubieran tenido una participación determinante en una
de las conductas de que trata el numeral 40 y no hubieren comparecido previamente ante la Sala de
Verdad y Reconocimiento.

El componente de Justicia también se aplicará respecto de los agentes del Estado que hubieren
cometido delitos relacionados con el conflicto armado y con ocasión de este, aplicación que se hará
de forma diferenciada, otorgando un tratamiento equitativo, equilibrado, simultáneo y simétrico. En
dicho tratamiento deberá tenerse en cuenta la calidad de garante de derechos por parte del Estado,
así como la presunción de que el Estado ejerce de manera legítima el monopolio de las armas.
La creación y el funcionamiento de la Jurisdicción Especial para la Paz no modificarán las normas
vigentes aplicables a las personas que hayan ejercido la Presidencia de la República, de conformidad
con lo establecido en el artículo 174 de la Constitución Política de Colombia en el momento de
aprobarse el presente documento. En caso de que ante la JEP obre una información que comprometa
a una persona que haya ejercido la Presidencia de la República, dicha información se remitirá a la
Cámara de Representantes para lo de su competencia, remisión que se efectuará en el momento que
se considere adecuado por la JEP, después de haber realizado las verificaciones pertinentes.
33.- El componente de justicia del SIVJRNR, conforme a lo establecido en el Acuerdo Final, prevalecerá
sobre las actuaciones penales, disciplinarias o administrativas por conductas cometidas con ocasión,
por causa y en relación directa o indirecta con el conflicto armado, al absorber la competencia
exclusiva sobre dichas conductas.
Respecto a las sanciones o investigaciones disciplinarias o administrativas, incluidas las pecuniarias
impuestas a personas naturales en cualquier jurisdicción, la competencia de la Jurisdicción Especial
para la Paz se limitará bien a anular o extinguir la responsabilidad o la sanción disciplinaria o
administrativa impuesta por conductas relacionadas directa o indirectamente con el conflicto armado,
o bien a revisar dichas sanciones, todo ello a solicitud del sancionado o investigado. En todo caso la
solicitud no podrá llevar aparejada la reapertura de una investigación penal por los mismos hechos.
En caso de que se solicite la revisión de la sanción impuesta o la extinción de la sanción y
responsabilidad, será competente la Sección de Revisión del Tribunal para la Paz. Respecto a los
investigados, será competente la Sala de definición de situaciones jurídicas.
34.- El tratamiento de justicia para los integrantes de las FARC-EP, para los agentes del Estado y para
otros actores que hayan participado en el conflicto, ya sea como combatientes o como no
combatientes, cuando hayan cometido delitos, puede ser diferente pero equilibrado y equitativo.
35.- La protesta pacífica, la defensa de los derechos humanos, y el liderazgo de grupos de la sociedad
civil, no pueden ser por sí mismos tipificados penalmente, ni penados. En caso de haber sido
sancionados se otorgarán mecanismos de tratamiento especial que puedan llegar incluso hasta la
extinción de la responsabilidad. La Sala de Amnistía e Indulto y la Sección de Revisión del Tribunal
para la Paz serán competentes para decidir si extingue, revisa o anula las sanciones, investigaciones y
sentencias impuestas en los anteriores supuestos.
36.- La imposición de cualquier sanción en el SIVJRNR no inhabilitará para la participación política ni
limitará el ejercicio de ningún derecho, activo o pasivo, de participación política, para lo cual las
partes acordarán las reformas constitucionales pertinentes.
37. Se aplicará el artículo 6.5 del Protocolo II de los Convenios de Ginebra, del cual Colombia es
Estado Parte, el cual dispone lo siguiente: “A la cesación de las hostilidades, las autoridades en el
poder procurarán conceder la amnistía más amplia posible a las personas que hayan tomado parte en
el conflicto armado o que se encuentren privadas de libertad, internadas o detenidas por motivos
relacionados con el conflicto armado.”
38. Conforme a la anterior disposición, se amnistiarán e indultarán los delitos políticos y conexos
cometidos en el desarrollo de la rebelión por las personas que formen parte de los grupos rebeldes
con los cuales se firme un acuerdo de paz. Respetando lo establecido en el Acuerdo Final y en el
presente documento, las normas de amnistía determinarán de manera clara y precisa los delitos
amnistiables o indultables y los criterios de conexidad. La pertenencia al grupo rebelde será
determinada, previa entrega de un listado por dicho grupo, conforme a lo que se establezca entre las
partes para su verificación. Entre los delitos políticos y conexos se incluyen, por ejemplo, la rebelión,
la sedición, la asonada, así como el porte ilegal de armas, las muertes en combate compatibles con el
Derecho Internacional Humanitario, el concierto para delinquir con fines de rebelión y otros delitos
conexos. Los mismos criterios de amnistía o indulto se aplicarán a personas investigadas o
sancionadas por delitos de rebelión o conexos, sin que estén obligadas a reconocerse como rebeldes.
Antes de la entrada en vigor del Acuerdo Final se determinará la forma en que se coordinarán la
dejación de las armas y la reincorporación de las FARC-EP a la vida civil, la entrada en vigor del
componente de justicia del SIVJRNR y el acceso efectivo a la amnistía.
En el caso de las FARC-EP la participación en el SIVJRNR estará sujeta a la dejación de armas conforme
a lo que se acuerde en el punto 3.2 del Acuerdo General para la Terminación del Conflicto y la
Construcción de una Paz Estable y Duradera del 26 de agosto de 2012.
39.- La conexidad con el delito político comprenderá dos criterios, uno de tipo incluyente y otro de
tipo restrictivo. El primer criterio consistirá en incluir como conexos: 1º.- aquellos delitos relacionados
específicamente con el desarrollo de la rebelión cometidos con ocasión del conflicto armado, como es
por ejemplo la aprehensión de combatientes efectuada en operaciones militares; 2º.- los delitos en
los cuales el sujeto pasivo de la conducta es el Estado y su régimen constitucional vigente; y 3º.- las
conductas dirigidas a facilitar, apoyar, financiar u ocultar el desarrollo de la rebelión, para lo cual
deberán definirse cada uno de los contenidos de las anteriores conductas.

El segundo criterio, de tipo restrictivo, excluirá crímenes internacionales, de conformidad con lo
indicado en los puntos 40 y 41, tal y como lo establece el derecho internacional de acuerdo a lo
dispuesto en el Estatuto de Roma. Respecto a la aplicación de los criterios de conexidad en todo lo
que no haya sido definido con exactitud en la ley de amnistía, se tendrá en cuenta la doctrina
adoptada al interpretar dicha Ley por la Sala de Amnistía e Indulto y por la Sección de Revisión del
Tribunal para la Paz.
40.- No serán objeto de amnistía ni indulto ni de beneficios equivalentes los delitos de lesa
humanidad, el genocidio, los graves crímenes de guerra, la toma de rehenes u otra privación grave de
la libertad, la tortura, las ejecuciones extrajudiciales, la desaparición forzada, el acceso carnal violento
y otras formas de violencia sexual, la sustracción de menores, el desplazamiento forzado, además del
reclutamiento de menores conforme a lo establecido en el Estatuto de Roma.
En la ley de amnistía se determinarán las conductas tipificadas en la legislación nacional que no serán
amnistiables, siempre que se correspondan con los enunciados anteriores.
Las normas precisarán el ámbito y alcance de estas conductas en concordancia con lo previsto en el
Estatuto de Roma, en el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y en el Derecho
Internacional Humanitario.
41. Tampoco son amnistiables o indultables en el SIVJRNR, los delitos comunes que carecen de
relación con la rebelión, conforme a lo determinado en la ley de amnistía.

42. Las investigaciones en curso y las sanciones disciplinarias y/o administrativas también se
extinguirán cuando hayan sido impuestas por conductas o actuaciones relacionadas con el conflicto
armado o la rebelión. En la aplicación de este tratamiento se atenderá a las conductas que podrían
ser amnistiables o indultables, según la ley de amnistía.
43. La concesión de amnistías e indultos no extingue el derecho de las víctimas a recibir reparación.
44. En concordancia con lo anterior, respecto a los agentes del Estado, se establece un tratamiento
especial, simultáneo, equilibrado y equitativo basado en el Derecho Internacional Humanitario. Dicho
tratamiento diferenciado valorará lo establecido en las reglas operacionales de la fuerza pública en
relación con el DIH. En ningún caso la responsabilidad del mando podrá fundarse exclusivamente en el
rango, la jerarquía o el ámbito de jurisdicción. La responsabilidad de los miembros de la fuerza pública
por los actos de sus subordinados deberá fundarse en el control efectivo de la respectiva conducta, en
el conocimiento basado en la información a su disposición antes, durante y después de la realización
de la respectiva conducta, así como en los medios a su alcance para prevenir, y de haber ocurrido,
promover las investigaciones procedentes.
III. PROCEDIMIENTO, ÓRGANOS Y SANCIONES DEL COMPONENTE DE JUSTICIA DEL SIVJRNR.
45. En el componente de justicia se aplicarán dos procedimientos:
1. Procedimiento en caso de reconocimiento de verdad y reconocimiento de responsabilidad.
2. Procedimiento en caso de ausencia de reconocimiento de verdad y de responsabilidad.

46.- Con el fin de satisfacer los derechos de las víctimas a la justicia, el componente de justicia estará
integrado por los siguientes órganos:
(a) Sala de reconocimiento de verdad, de responsabilidad y de determinación de los hechos y
conductas,
(b) el Tribunal para la Paz,
(c) Sala de Amnistía o indulto,
(d) Sala de definición de situaciones jurídicas, para los casos diferentes a los literales anteriores o en
otros supuestos no previstos y,
(e) Unidad de Investigación y acusación, la cual debe satisfacer el derecho de las víctimas a la justicia
cuando no haya reconocimiento colectivo o individual de responsabilidad. Las resoluciones y
sentencias deberán ser debidamente motivadas y fundadas en derecho. Podrán ser breves en la parte
correspondiente a la comprobación de los requisitos del SIVJRNR.
Ante todos los órganos del componente de justicia del SIVJRNR las personas podrán ejercer su
derecho de defensa, según lo escojan, de manera individual o por medio de la organización a la cual
hayan pertenecido. Podrá ejercer como defensor ante el SIVJRNR cualquier abogado acreditado como
tal ante los órganos correspondientes de su país de residencia. El Estado ofrecerá un sistema
autónomo de asesoría y defensa -gratuita si el solicitante careciere de recursos-, que será integrado
por abogados defensores debidamente cualificados y cuyo mecanismo de selección será acordado por
las partes antes de entrar en funcionamiento el componente de justicia del SIVJRNR. A decisión del
interesado, se podrá acudir a los sistemas de defensa judicial ya existentes en Colombia.

Los magistrados de las salas y secciones del componente de Justicia del SIVJRNR adoptarán, en el
ejercicio de su autonomía, el reglamento de funcionamiento y organización de la Jurisdicción Especial
para la Paz, respetando los principios de imparcialidad, independencia y las garantías del debido
proceso, evitando cualquier re victimización y prestando el debido apoyo a las víctimas conforme a lo
establecido en los estándares internacionales pertinentes. Este reglamento también definirá las
causales y procedimientos de recusación e impedimento de magistrados. Estos tendrán movilidad
para ser asignados a las distintas salas y secciones en función de la acumulación de trabajo de unas y
otras, y conforme a los criterios que en el Reglamento se determinen.

El Tribunal para la Paz será el órgano de cierre de la jurisdicción especial para la paz que se crea en el
SIVJRNR.
47.- El reconocimiento de verdad y responsabilidad por la realización de las conductas podrá hacerse
de manera individual o colectiva, de forma oral o mediante escrito remitido a la Sala de
reconocimiento de Verdad y responsabilidad de la JEP, en el plazo de un año desde que se haya
instalado la Sala, plazo que podrá prorrogarse, de forma pública y suficientemente motivada, por
periodos sucesivos de tres meses. En caso de reconocimiento colectivo, la posterior individualización
deberá recaer sobre integrantes de la organización que haya efectuado el reconocimiento. Las
personas cuyas responsabilidades sean individualizadas podrán aceptar la responsabilidad o podrán
manifestar su desacuerdo con dicha individualización. En caso de no constar la aceptación o el
desacuerdo con la individualización, en aras del respeto al debido proceso, deberá comunicarse a la
persona concernida el contenido de la declaración en la que aparece mencionada. La persona que
haya guardado silencio, una vez que sea ubicada, en caso de aceptar las responsabilidades será
acreedora de las sanciones ya impuestas siempre que cumpla las condiciones del Sistema. En caso de
no aceptar responsabilidades o mantener silencio, será remitida a la Unidad de Investigación y
Acusación.
La Sala podrá acordar que el reconocimiento de verdad y responsabilidad se efectúe en Audiencia
Pública en presencia de las organizaciones de víctimas invitadas por ella en la fecha que señale, sin
perjuicio de que dicho reconocimiento se realice por escrito.

48. La Sala de reconocimiento de verdad y responsabilidad y de determinación de los hechos y
conductas tendrá las siguientes funciones:

(a) decidir si los hechos y conductas atribuidas a las distintas personas son competencia del Sistema
por haber sido cometidos en relación directa o indirecta con el conflicto armado interno o con ocasión
de este.

(b) recibir los informes que le presentarán la Fiscalía General de la Nación, los órganos competentes
de la justicia penal militar, la Comisión de acusaciones de la Cámara de Representantes o el órgano
que la reemplace, la Procuraduría General de la Nación, la Contraloría General de la República y
cualquier jurisdicción que opere en Colombia, sobre todas las investigaciones en curso relativas a las
conductas cometidas con ocasión del conflicto armado, incluidas las que ya hayan llegado a juicio o
concluidas por la Procuraduría o la Controlaría o por cualquier jurisdicción. Los informes clasificarán
los hechos por presuntos autores y agruparán las conductas semejantes en una misma categoría sin
calificarlas jurídicamente. A la Sala también se le remitirá un informe de las sentencias pertinentes
proferidas por la justicia, enviado por el órgano de Administración de la Rama Judicial o por los
condenados. Los órganos competentes de la justicia penal militar enviarán también las sentencias
proferidas. Cualquier órgano administrativo que haya proferido sanciones por conductas relacionadas
con el conflicto enviará igualmente las resoluciones en las que consten. En todos los anteriores casos
se acompañaran copias de las sentencias o resoluciones.
Junto a los Informes presentados por la Fiscalía General de la Nación, esta institución incorporará las
compulsas de copias que le hayan sido remitidas por la jurisdicción de Justicia y Paz creada por la Ley
975 del 2005, para que por la JEP se determine si las conductas relacionadas son de su competencia
conforme a lo establecido en el párrafo tercero del numeral 32.

(c) recibir los informes de las organizaciones de víctimas y de derechos humanos colombianas
relativos a las conductas cometidas con ocasión del conflicto armado, así como de fuentes judiciales o
administrativas. A estos Informes se les dará el mismo tratamiento por la JEP que a los establecidos
en el literal b).

(d) Los informes agruparán los hechos por presuntos autores o condenados y agruparán las conductas
semejantes en una misma categoría sin calificarlas jurídicamente. Los informes deberán ser rigurosos.
La Sala podrá ordenar que los Informes estén organizados por hechos más representativos.

(e) Cuando una persona hubiere sido comprometida en un informe o declaración de reconocimiento,
la Sala la notificará para darle la oportunidad de rendir voluntariamente su versión de los hechos. Al
rendirla, la persona podrá hacer un reconocimiento de verdad y responsabilidad o negar los hechos o
aducir que carecen de relación con el conflicto.

(f) Fijar las fechas y los plazos razonables para recibir los informes y ponerlos a disposición de las
personas u organizaciones mencionadas en ellos.

(g) Una vez recibidos los informes se establecerá un plazo razonable y suficiente para las
declaraciones, orales o escritas, de reconocimiento de verdad y responsabilidad.

(h) Una vez recibidos todos los informes establecidos en los apartados b) y c) describiendo conductas,
los contrastará, y después de haber tenido en cuenta la versión de que trata el literal (e), en caso de
apreciar que existen bases suficientes para entender que la conducta existió, que la persona
mencionada participó y que la conducta corresponde a tipos penales no amnistiables, deberá
ponerlos a disposición de los presuntos responsables para que por ellos se tome la decisión de
comparecer o no comparecer a efectuar reconocimiento de verdad y responsabilidad o comparecer a
defenderse de las imputaciones formuladas.

(i) Recibir las declaraciones de reconocimiento de verdad y de responsabilidad, tanto individuales
como colectivas. Para la imposición de la sanción los responsables máximos, por responsabilidad de
mando, deberán ser identificados individualmente.

(j) La Fiscalía General de la Nación o el órgano investigador de cualquier otra jurisdicción que opere en
Colombia, continuarán adelantando las investigaciones hasta el día en que la Sala, una vez concluidas
las etapas anteriormente previstas, -salvo la recepción de los reconocimientos de verdad y
responsabilidad, los cuales siempre deberán ser posteriores al recibimiento en la Sala de la totalidad
de investigaciones efectuadas respecto a la conducta imputada-, anuncie públicamente que en tres
meses presentará al tribunal para la paz su resolución de conclusiones, momento en el cual la Fiscalía
o el órgano investigador de que se trate, deberán remitir a la Sala la totalidad de investigaciones que
tenga sobre dichos hechos y conductas. Una vez adoptada la resolución, la Sala indicará respecto de
cuales conductas ya hubo reconocimiento de responsabilidad con el fin de que cese la investigación
de las mismas por la Fiscalía o por el órgano investigador correspondiente.

En el evento de que la Fiscalía General de la Nación o el órgano investigador de que se trate,
identifique un caso que haya debido ser objeto del informe de que trata el literal b) de este numeral,
deberá remitirlo inmediatamente a la Sala de Reconocimiento. Lo anterior no obsta para que la
Fiscalía General de la Nación o el órgano investigador de que se trate continúen investigando los
hechos y conductas que no sean competencia del componente de justicia del SIVJRNR y le preste
apoyo a los órganos del mismo cuando se le solicite.

(k) Después de recibido el informe de la Fiscalía General de la Nación, de las organizaciones de
víctimas y de derechos humanos, o del órgano investigador de que se trate, la Sala podrá solicitar a las
mismas o a otros órganos competentes del Estado, que informen respecto de hechos sobre los cuales
no se cuente con información suficiente.

(l) A la mayor brevedad y en cualquier momento que lo estime oportuno, remitir a la Sala de amnistía
e indulto el listado de las personas beneficiadas por dichas medidas con base en el listado elaborado
por las FARC-EP cotejado en la Sala de Reconocimiento de Verdad y Responsabilidad.
(m) Presentar una resolución de conclusiones ante el Tribunal de conformidad con el listado de
sanciones que corresponden a la respectiva conducta reconocida.

(n) A la mayor brevedad y en cualquier momento que lo estime oportuno, decidir si las conductas no
reconocidas serán sometidas a la Unidad de investigación y acusación para que en su caso, de existir
mérito para ello, se abra procedimiento de juicio ante el Tribunal. También podrá decidir remitir las
conductas a la Sala de definición de situaciones jurídicas.
(o) A efectos de emitir su resolución, deberá concentrarse desde un inicio en los casos más graves y
en las conductas o prácticas más representativas.
(p) Remitir a la Sala de definición de situaciones jurídicas dos relaciones de personas: Una primera con
aquellas personas o conductas que no serán objeto de amnistía o indulto ni serán incluidas en la
resolución de conclusiones, y una segunda relación de personas a las que no habrá de exigírseles
responsabilidades ante el tribunal por las causas que fuere.
(q) Cuando el reconocimiento de verdad y responsabilidad se valore incompleto, requerir a los
declarantes para que puedan completarlo, con indicación de las conductas que en caso de no aportar
verdad plena sobre ellas, serían remitidas a la Unidad de Investigación y acusación, para que esta
decida si hay mérito para ser remitidas a la Sala de enjuiciamiento. El requerimiento a los declarantes
deberá indicar los aspectos concretos que habrán de ser completados.

(r) En el supuesto de que la persona individualizada como responsable en una declaración colectiva
manifieste su desacuerdo con dicha individualización de su responsabilidad, enviar el caso a la Unidad
de investigación y acusación, para que esta decida si hay mérito para ser remitido a la Sección de
enjuiciamiento del Tribunal.
(s) Para asegurar el funcionamiento eficiente, eficaz y célere del componente de Justicia, la Sala
tendrá las más amplias facultades para organizar sus tareas, integrar comisiones de trabajo, fijar
prioridades, acumular casos semejantes y definir la secuencia en que los abordará, así como adoptar
criterios de selección y descongestión. Al ejercer estas facultades tendrá en cuenta la necesidad de
evitar tanto que las conductas graves y representativas queden impunes así como prevenir la
congestión del Tribunal.
(t) Cuando tres meses antes de presentar la resolución de conclusiones, a juicio de la Sala una persona
respecto de la cual hubiere fundamentos claros y suficientes que hagan presumir su participación
determinante en una de las conductas de que trata el numeral 40, deba ser incluida en la resolución
de conclusiones o ser remitida a la Unidad de investigación o acusación, pero la persona se hubiere
negado a comparecer, la Sala deberá solicitarle a la sección de revisión del tribunal que la obligue a
efectuar tal comparecencia ante la Jurisdicción Especial para la Paz.
49. La Sala de amnistía o indultos aplicará estos tratamientos jurídicos especiales por los delitos
amnistiables o indultables, teniendo a la vista las recomendaciones de la Sala de reconocimiento de
Verdad y responsabilidad y determinación de los hechos. No obstante, previamente la Sala otorgará
amnistía o indulto en casos de personas condenadas o investigadas por delitos amnistiables e
indultables, de oficio o a petición de parte y siempre conforme a lo establecido en la Ley de Amnistía.
En el evento de que la petición de indulto o amnistía verse sobre conductas no indultables ni
amnistiables, la Sala de Amnistía e indulto remitirá el caso a la Sala de reconocimiento de verdad y
responsabilidad.
A efectos de conceder amnistía, realizará la calificación de la relación de la conducta con relación al
ejercicio de la rebelión y otros delitos políticos.
50.- La Sala de definición de situaciones jurídicas tendrá las siguientes funciones:

(a) Definir la situación jurídica de todos quienes hayan accedido al componente de justicia del
SIVJRNR, en relación a dos supuestos: personas que no serán objeto de amnistía o indulto ni serán
incluidas en la resolución de conclusiones, y personas a las que no habrá de exigírseles
responsabilidades ante el tribunal, por ser merecedoras de amnistía o indulto.
(b) Definir el tratamiento que se dará a las sentencias impuestas previamente por la justicia respecto
a las personas objeto del componente de justicia conforme a los requisitos establecidos en el SIVJRNR
-punto 3.3 del Acuerdo General-, incluida la extinción de responsabilidades por entenderse cumplida
la sanción.
(c) Con el fin de que se administre pronta y cumplida Justicia, determinar los posibles mecanismos
procesales de selección y priorización para quienes no reconozcan verdad y responsabilidad. En la
adopción de sus determinaciones esta Sala valorará las decisiones adoptadas por la Sala de
Reconocimiento respecto de la concentración de sus funciones en los casos más representativos,
según lo establecido en los literales l) y p) del numeral 48 de este documento.
(d) Para el ejercicio de sus funciones, efectuar la calificación de la relación de la conducta con el
conflicto armado.
(e) Adoptar las demás resoluciones necesarias para definir la situación jurídica de quienes no fueron
amnistiados ni indultados, ni han sido objeto de resolución de conclusiones.
(f) A petición del investigado, definir la situación jurídica de las personas que, sin pertenecer a una
organización rebelde, tengan una investigación en curso por conductas que sean de competencia de
la Jurisdicción Especial para la Paz. La sala decidirá si es procedente remitirlo a la Sala de amnistía o
indulto, si es procedente remitirlo a la Sala de reconocimiento de verdad y responsabilidad, o si para
definir la situación jurídica es procedente renunciar al ejercicio de la acción penal o disciplinaria, o
aplicar cualquier otro mecanismo jurídico según el caso. La resolución que defina la situación jurídica
hará tránsito a cosa juzgada.
(g) Para asegurar el funcionamiento eficiente, eficaz y célere del componente de Justicia, la Sala
tendrá las más amplias facultades para organizar sus tareas, integrar comisiones de trabajo, fijar
prioridades, acumular casos semejantes y definir la secuencia en que los abordará, así como adoptar
criterios de selección y descongestión. Al ejercer estas facultades tendrá en cuenta la necesidad de
evitar que las conductas graves y representativas queden impunes así como prevenir la congestión del
Tribunal.
51.- La Unidad de investigación y acusación será el órgano que satisfaga el derecho de las víctimas a la
justicia cuando no haya reconocimiento colectivo o individual de responsabilidad. Tendrá las
siguientes funciones:
(a) Investigar, y de existir mérito para ello, acusar ante el Tribunal para la Paz a las personas cuyos
casos le hayan sido remitidos por la Sala de reconocimiento de verdad y responsabilidad, por la Sala
de definición de situaciones jurídicas o por la sección de revisión del Tribunal para la Paz.
(b) Decidir las medidas de protección aplicables a víctimas, testigos y demás intervinientes.
(c) Solicitar a la Sección de primera instancia del Tribunal para la Paz para casos de ausencia de
reconocimiento de verdad y responsabilidad, la adopción de medidas de aseguramiento y cautelares
para garantizar el buen fin del proceso.
(d) Organizar sus tareas, integrar comisiones de trabajo, fijar prioridades, acumular casos semejantes
y definir la secuencia en que los abordará, así como adoptar criterios de selección y descongestión. Al
ejercer estas facultades tendrá en cuenta la necesidad de evitar que las conductas graves y
representativas queden impunes así como prevenir la congestión del Tribunal.
(e) Cuando en virtud de las decisiones que haya adoptado, considere que no es necesario investigar o
acusar, podrá remitir el caso a la Sala de definición de situaciones jurídicas o a la Sala de amnistía e
indulto.
La Unidad contará con un equipo de apoyo investigativo seleccionado por el Director de la misma,
equipo que trabajará con integridad e independencia, bajo la dirección del Director.
52.- El Tribunal para la Paz tendrá distintas Secciones. Concretamente tendrá una Sección de primera
instancia en caso de reconocimiento de Verdad y responsabilidad, que proferirá sentencias. Tendrá
otra Sección de primera instancia para casos de ausencia de reconocimiento de Verdad y
responsabilidad, donde se celebrarán juicios contradictorios y se proferirán sentencias, bien
absolutorias o bien condenatorias. En este caso, se impondrán las sanciones ordinarias o alternativas
que correspondan.
Tendrá otra Sección de revisión de sentencias, con la función de revisar las proferidas por la justicia,
de conformidad con lo establecido en el numeral 58. A petición del sancionado, recibirá los casos ya
juzgados por órganos jurisdiccionales o sancionados por la Procuraduría o la Contraloría, siempre que
no vayan a ser objeto de amnistía o indulto. Ejercerá cualquier otra función establecida expresamente
en este documento.
Tendrá también una Sección de Apelación para decidir las impugnaciones de las sentencias proferidas
por cualquiera de las secciones de primera instancia. En segunda instancia no se podrá agravar la
condena cuando el único apelante sea el sancionado.
Las resoluciones de las salas y secciones del componente de Justicia podrán ser recurridas en
reposición ante la sala que las dictó y en apelación ante la Sección de Apelaciones del Tribunal,
únicamente a solicitud del destinatario de la resolución o sentencia.
En el evento en que las sentencias de las secciones vulneren derechos fundamentales de una víctima
con interés directo y legítimo, esta podrá solicitar protección mediante la presentación de recurso
ante la Sección de Apelaciones, el cual deberá ser resuelto en 10 días.
Después de que el Tribunal para la Paz haya concluido sus funciones, se establecerá un mecanismo
para la integración de una Sección del mismo cuya función principal será garantizar la estabilidad y
eficacia de las Resoluciones y Sentencias adoptadas por el componente de justicia del SIVJRNR, así
como su cumplimiento.
Si después de que el Tribunal para la Paz haya concluido sus funciones se llegaran a proferir
providencias o resoluciones judiciales, administrativas o disciplinarias, con acusaciones de conductas
competencia de esta Jurisdicción Especial para la Paz, se constituirá nuevamente el mecanismo
previsto en el párrafo anterior en caso de que hubiera dejado de existir, y una vez calificada por el
anterior la pertinencia y el mérito de las acusaciones formuladas, en caso de ser necesario constituirá
nuevamente la Unidad de Investigación y Acusación y/o las salas y secciones que a su juicio sean
necesarias para procesar el supuesto conforme a lo establecido en la normativa reguladora de la
Jurisdicción Especial para la Paz. Si efectuada la calificación considera que no es necesario proceder a
la nueva constitución de la Unidad de Investigación y Acusación y/o de las salas y secciones, proferirá
una resolución que defina la situación jurídica del concernido. La Sección prevista en el párrafo
anterior valorará si la persona acusada reúne los requisitos establecidos en el sistema para acceder al
tratamiento especial previsto, al no haber intentado sustraerse a la competencia del mismo. En caso
contrario, el acusado no tendrá la opción de reconocer verdad y responsabilidad ante la Sala.

53. La Sección de primera instancia del Tribunal para la Paz para casos de reconocimiento de verdad y
responsabilidad, tendrá las siguientes funciones:
correspondencia entre las conductas reconocidas, los responsables de las mismas
y las sanciones a partir de la resolución proferida por la Sala de reconocimiento de verdad y
responsabilidad y determinación de los hechos. Verificará que la resolución se corresponde
con las descripciones jurídicas de las conductas reconocidas que no podrán ser objeto de
amnistía e indulto. En caso de decidir que no existe correspondencia, comunicará esa
resolución a quienes efectuaron el reconocimiento para que sean oídos, después de haber
escuchado a la Sala de reconocimiento de verdad y responsabilidades. Una vez escuchados los
anteriores, emitirá su sentencia.
(b) Una vez aprobada la anterior correspondencia, imponer la respectiva sanción prevista en el
Listado de sanciones, atendiendo la propuesta de sanción incluida en la Resolución de la Sala
de Reconocimiento de verdad y responsabilidad.
(c) fijar las condiciones y modalidades de ejecución de la sanción conforme a lo establecido en
el Listado de sanciones atendiendo la propuesta de sanción incluida en la Resolución de la Sala
de Reconocimiento de verdad y responsabilidad.
(d) Supervisar y certificar el cumplimiento efectivo de su sentencia con el apoyo de los órganos
y mecanismos de monitoreo y verificación del sistema integral que designe para tal efecto, los
cuales deberán presentar informes periódicos sobre el cumplimiento.
54.- La Sección de primera instancia del Tribunal para la Paz para casos de ausencia de
reconocimiento de verdad y responsabilidad, tendrá las siguientes funciones:
(a) Someter a la persona a juicio contradictorio y en su caso sancionarla o absolverla.
(b) Imponer sanciones ordinarias para los que no reconozcan verdad ni asuman responsabilidades, si
resultaren condenados.
(c) Para el caso de que se inicie el juicio contradictorio sin reconocimiento de verdad y de
responsabilidad, y durante el mismo, antes de proferirse sentencia, el enjuiciado reconozca verdad y
responsabilidad, se le impondrán las sanciones alternativas previstas en el listado de sanciones, las
cuales serán de mayor severidad que las impuestas a quienes reconocieron verdad y responsabilidad
ante la Sala de Reconocimiento.
(d) Al adoptar las decisiones el Tribunal procurará inscribir las conductas en el contexto del conflicto
armado. Puede establecer obligaciones simbólicas o reparadoras al Estado y organizaciones
respetando el debido proceso y siempre que la organización o el Estado haya omitido procedimientos
efectivos para prevenir la conducta sancionable. Además podrá fijar garantías de no repetición como
ya vienen haciendo tanto el derecho nacional como el derecho internacional, y siempre conforme a lo
establecido en el Acuerdo Final.

(e) Conocer de las acusaciones presentadas por la Unidad de Investigación y Acusación.
(f) A solicitud de la Unidad de Investigación y Acusación, adoptar medidas de aseguramiento y
cautelares para garantizar el buen fin del proceso.
(g) Al adoptar las decisiones el Tribunal podrá declarar que la conducta analizada cumple los
requisitos para ser amnistiada o indultada, supuesto en el cual remitirá el caso a la Sala de Amnistía o
Indulto; o considerar que la definición de la situación jurídica debe ser diferente a la de una
absolución o condena, evento en el cual lo remitirá a la Sala de definición de situaciones jurídicas.
55.- Las sentencias en firme que profiera el Tribunal para la Paz se remitirán de inmediato a la
Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No repetición.
56.- Todas las sentencias del Tribunal para la Paz, así como las resoluciones de las Salas del
componente de justicia que definan situaciones jurídicas o concedan amnistía o indulto, harán
tránsito a cosa juzgada cuando estén en firme y se garantizará su inmutabilidad. Dichas sentencias
sólo podrán ser invalidadas o dejadas sin efecto por el mismo tribunal por las causales restrictivas
expresamente determinadas en el reglamento.
57.- Cualquier decisión adoptada por un órgano jurisdiccional u otra autoridad que pretenda dejar sin
efecto la amnistía, el indulto u otra medida adoptada en el sistema, tendrá que ser sometidas al
Tribunal para la Paz, para que este verifique si dicha decisión conculca los principios del SIVJRNR.
58. La Sección de revisión del Tribunal para la paz tendrá las siguientes funciones:
(a) A solicitud de la Sala de definición de situaciones jurídicas, las condenas impuestas por la justicia
serán remitidas a la Sección de Revisión del Tribunal para la Paz con el fin de que esta, si se reúnen las
condiciones, decida la sanción correspondiente de conformidad con el listado de Sanciones y
determine si ya hubo un cumplimiento efectivo de la misma, sin perjuicio de la satisfacción de los
derechos de las víctimas a la reparación y la no repetición. Dicha sentencia nunca podrá agravar la
sanción previamente impuesta por la justicia.
(b) A petición del condenado, revisar las sentencias proferidas por la justicia por inexistencia del
hecho o por error manifiesto en su calificación jurídica, por conductas cometidas con ocasión del
conflicto y en relación con este, o con la protesta social, siempre que se cumplan las condiciones del
Sistema.
(c) Respecto a las conductas y hechos objeto de los procedimientos y normas del componente de
Justicia, a solicitud de cualquier Sala o Sección y cuando existieren dudas, determinar si las conductas
relativas a financiación han sido o no conexas con la rebelión, de conformidad con los criterios
establecidos en la ley de amnistía.

(d) Excepcionalmente, revisar las resoluciones o sentencias impuestas por el componente de justicia,
cuando haya mérito para ello por las causales establecidas en las normas de desarrollo del
componente de justicia del SIVJRNR.
(e) Pronunciarse sobre las solicitudes efectuadas por la Sala de reconocimiento de verdad y
responsabilidad solicitando se ordene comparecer a alguna persona ante la Jurisdicción Especial de
Paz, y decidiendo el órgano ante el cual deberá comparecer.
(f) Resolver los conflictos de competencias entre Salas, entre estas y la Unidad de Investigación y
acusación o cualquiera otro conflicto o colisión que surja en la Jurisdicción Especial para la Paz. Esta
Sección solamente podrá resolver el conflicto o la colisión después de que los presidentes de las salas
o el Director de la Unidad concernidos se hayan reunido para buscar una solución consensuada al
conflicto o colisión surgidos y no lo hayan logrado solucionar.
g) Examinar y decidir sobre cualquier decisión adoptada por un órgano jurisdiccional u otra autoridad
que pretenda dejar sin efecto la amnistía, el indulto u otra medida adoptada en el sistema,
verificando entre otros extremos si dicha decisión conculca los principios del SIVJRNR.
59.- Respecto a la responsabilidad de los integrantes de las FARC-EP se tendrá en cuenta como
referente jurídico el Derecho Internacional Humanitario, el Derecho Internacional de los Derechos
Humanos y el Derecho Internacional Penal. El componente de justicia del SIVJRNR tendrá en cuenta la
relevancia de las decisiones tomadas por la anterior organización que sean pertinentes para analizar
las responsabilidades. La responsabilidad de los mandos de las FARC-EP por los actos de sus
subordinados deberá fundarse en el control efectivo de la respectiva conducta, en el conocimiento
basado en la información a su disposición antes, durante y después de la realización de la respectiva
conducta, así como en los medios a su alcance para prevenirla, y de haber ocurrido adoptar las
decisiones correspondientes. La responsabilidad del mando no podrá fundarse exclusivamente en el
rango o la jerarquía.
60.- Las sanciones tendrán como finalidad esencial satisfacer los derechos de las víctimas y consolidar
la paz. Deberán tener la mayor función restaurativa y reparadora del daño causado, siempre en
relación con el grado de reconocimiento de verdad y responsabilidad que se haga ante el componente
de Justicia del SIVJRNR mediante declaraciones individuales o colectivas.

Las sanciones propias de la JEP, que se impondrán a quienes reconozcan verdad y responsabilidad
ante la Sala de Reconocimiento, respecto a determinadas infracciones muy graves, tendrán un
mínimo de duración de cumplimiento de las funciones reparadoras y restauradoras de la sanción de
cinco años y un máximo de ocho años. Comprenderán restricciones efectivas de libertades y
derechos, tales como la libertad de residencia y movimiento, que sean necesarias para su ejecución, y
además deberán garantizar la no repetición.

Restricción efectiva significa que haya mecanismos idóneos de monitoreo y supervisión para
garantizar el cumplimiento de buena fe de las restricciones ordenadas por el tribunal, de tal modo
que esté en condición de supervisar oportunamente el cumplimiento, y certificar si se cumplió. La JEP
determinará las condiciones de restricción efectiva de libertad que sean necesarias para asegurar el
cumplimiento de la sanción, condiciones que en ningún caso se entenderán como cárcel o prisión ni
adopción de medidas de aseguramiento equivalentes.
En el caso de reconocimiento de verdad y responsabilidad ante la Sala, las restricciones de los
anteriores derechos y libertades serán menores que en el caso de reconocimiento de verdad y
responsabilidad ante el Tribunal o que en el caso de no reconocimiento.
Las sanciones alternativas para infracciones muy graves que se impondrán a quienes reconozcan
verdad y responsabilidad ante la Sección de enjuiciamiento, antes de Sentencia, tendrán una función
esencialmente retributiva de pena privativa de la libertad de 5 a 8 años.
Para los anteriores supuestos, las normas de desarrollo determinarán de qué manera se graduarán las
sanciones y en cuáles casos corresponden sanciones inferiores a los 5 años a quienes no hayan tenido
una participación determinante en las conductas más graves y representativas, aun interviniendo en
ellas. En este caso el mínimo de sanción será de dos años y el máximo de 5 años.
Las sanciones ordinarias que se impondrán cuando no exista reconocimiento de verdad y
responsabilidad, cumplirán las funciones previstas en las normas penales, sin perjuicio de que se
obtengan redenciones en la privación de libertad, siempre y cuando el condenado se comprometa a
contribuir con su resocialización a través del trabajo, capacitación o estudio durante el tiempo que
permanezca privado de libertad. En todo caso la privación efectiva de libertad no será inferior a 15
años ni superior a 20 en el caso de conductas muy graves.
Las denominadas sanciones alternativas y ordinarias, sí incluirán privaciones efectivas de la libertad
como cárcel o prisión y/o cualquier medida de aseguramiento.
Respecto a la ejecución de las sanciones, en el caso de los agentes del Estado se aplicará el fuero
carcelario sujeto al monitoreo propio de este sistema. La configuración definitiva de las sanciones
propias del sistema aplicables a los agentes del Estado, será decidida antes de la firma del Acuerdo
Final de Paz, respetando lo ya establecido en la JEP respecto a las sanciones propias, alternativas y
ordinarias.
61.- Las resoluciones y sentencias impuestas conforme a las normas especiales del componente de
justicia del sistema integral, enunciarán de manera precisa el contenido de la sanción, lugar de
ejecución de la sanción, así como las condiciones y efectos de las sanciones por los delitos no
amnistiables.

62.- Los lugares donde serán ejecutadas las sanciones estarán sujetos al monitoreo propio del
sistema, así como a un régimen de seguridad y vigilancia que garantice la vida e integridad física de
los sancionados. Los desplazamientos para realizar actividades acordes con el cumplimiento de la
sanción serán monitoreados por el órgano nacional o internacional que acuerden las partes. Los
desplazamientos de las personas sancionadas deberán ser compatibles con el cumplimiento de las
sanciones.
Dentro del componente de justicia del SIVJRNR se creará un órgano que verifique el cumplimiento de
las sanciones. Dicho órgano también otorgará las autorizaciones necesarias para desplazamientos que
no sean compatibles con el cumplimiento de la sanción.
63.- Las personas que sin formar parte de las organizaciones o grupos armados hayan contribuido de
manera directa o indirecta a la comisión de delitos en el marco del conflicto, podrán acogerse a los
mecanismos de justicia, sin perjuicio de lo establecido en el numeral 48. t) de este documento, y
recibir el tratamiento especial que las normas determinen siempre que cumplan con las condiciones
establecidas de contribución a la verdad, reparación y no repetición.
64.- La Sala de definición de situaciones jurídicas podrá aplicar mecanismos de cesación de
procedimientos con miras a la extinción de la responsabilidad, cuando se trate de contextos
relacionados con el ejercicio del derecho a la protesta o disturbios internos. Las autoridades estatales,
las organizaciones sociales, sindicales, de derechos humanos y procesos que hacen parte de la
Cumbre Agraria, étnica y popular allegarán la información a la Sala cuando se trate de los siguientes
delitos: asonada, obstrucción de vías públicas, lanzamiento de sustancias peligrosas, violencia contra
servidor público, perturbación del servicio de transporte público, daños en bien ajeno, lesiones
personales y demás delitos ocasionados en el marco de la Ley de Seguridad Ciudadana.
65.- El Tribunal para la Paz estará integrado por magistrados colombianos. Lo anterior no obsta para
que las personas sometidas a su Jurisdicción soliciten que la Sección que vaya a conocer su caso se
integre por 3 magistrados colombianos y 2 extranjeros. Deberán elegirse 20 magistrados
colombianos, y además 4 extranjeros que actuarán en las Secciones en caso de ser solicitados.
Todos ellos deberán estar altamente calificados y deberá incluirse expertos en distintas ramas del
Derecho, con énfasis en conocimiento del DIH, Derechos Humanos o resolución de conflictos. El
Tribunal deberá ser conformado con criterios de equidad de género y respeto a la diversidad étnica y
cultural, y será elegido mediante un proceso de selección que de confianza a la sociedad colombiana y
a los distintos sectores que la conforman.
Para ser elegido Magistrado del Tribunal para la Paz deberán reunirse los mismos requisitos que para
ser magistrado de la Corte Constitucional, de la Corte Suprema o del Consejo de Estado de Colombia,
salvo la nacionalidad colombiana para los extranjeros. En ningún caso se aplicará un sistema de
carrera.

En el supuesto de incrementarse el número de magistrados, se aumentará proporcionalmente el
número de magistrados extranjeros.
No podrán ser elegidos magistrados las personas que hayan intervenido en la redacción de este
documento.
66.- Cada Sala estará compuesta por un mínimo de 6 magistrados altamente calificados y deberá
incluir expertos en distintas ramas del Derecho, con énfasis en conocimiento del DIH, Derechos
Humanos o resolución de conflictos. Deberá ser conformada con criterios de equidad de género y
respeto a la diversidad étnica y cultural, y será elegida mediante un proceso de selección que de
confianza a la sociedad colombiana y a los distintos sectores que la conforman.
Para ser elegido Magistrado de Sala deberán reunirse los mismos requisitos que para ser magistrado
de Tribunal Superior de distrito judicial. En ningún caso se aplicará un sistema de carrera.
Respecto a la nacionalidad de los magistrados podrá haber hasta dos magistrados extranjeros por
Sala, a solicitud del compareciente.
67.- La Unidad de Investigación y Acusación será integrada por un número suficiente de profesionales
del Derecho altamente calificados en materia de investigación y acusación, y deberá incluir expertos
en distintas ramas del Derecho, con énfasis en conocimiento del Derecho Internacional Humanitario y
Derechos Humanos. Deberá contar con un equipo de investigación técnico forense, que podrá tener
apoyo internacional, especialmente en materia de exhumación e identificación de restos de personas
desaparecidas. Será conformada con criterios de equidad de género y respeto a la diversidad étnica y
cultural, y los integrantes serán escogidos mediante un proceso de selección que de confianza a la
sociedad colombiana y a los distintos sectores que la conforman.
La Unidad contará con un equipo de investigación especial para casos de violencia sexual. Para los
hechos de violencia sexual se atenderán las disposiciones especiales sobre práctica de pruebas en la
materia incluidas en el Estatuto de Roma.
La Unidad podrá solicitar a otros órganos competentes del Estado o a organizaciones de derechos
humanos y de víctimas, que informen respecto de hechos sobre los cuales no se cuente con
información suficiente.
Antes de la firma del acuerdo, las partes decidirán el número y nacionalidad de los integrantes de esta
Unidad.
68.- Las partes establecerán de mutuo acuerdo y antes de la firma del acuerdo final, los criterios y
mecanismos de selección y nombramiento de los Magistrados de Salas y Secciones, los integrantes de
la Unidad de Investigación y Acusación y de la Secretaría Ejecutiva, no pudiendo ser elegidos los
anteriores directamente por las partes en la Mesa de Conversaciones. El mecanismo de escogencia
que se establezca designará un Presidente o Presidenta inicial de la Jurisdicción Especial para la Paz,
un Director o Directora de la Unidad de Investigación y Acusación y el Secretario o Secretaria
ejecutiva, debiendo contemplar el reglamento de dicha jurisdicción el periodo de desempeño de los
anteriores cargos y el procedimiento de elección de los sucesivos Presidentes o Presidentas,
Directores o Directoras y Secretarios o Secretarias.
69.- Se determinará por las partes en las conversaciones de paz y antes del acuerdo final el sistema de

acceso a documentos y fuentes de investigación.
70- El Estado deberá poner en marcha el componente de justicia del SIVJRNR a la mayor brevedad
desde la firma del Acuerdo Final. Las Salas y la Unidad de Investigación y Acusación deberán entrar en
funcionamiento a más tardar tres (3) meses contados a partir de la entrada en vigor del Acuerdo Final,
salvo que en este se determine una fecha anterior. No podrá transcurrir más de un mes entre la
entrada en funcionamiento de las salas y la entrada en funcionamiento de las secciones.
71.- El SIVJRNR contemplará las necesarias medidas de No repetición. En cualquier caso el Estado
debe garantizar la no repetición de los delitos cometidos respecto a la Unión Patriótica.
72.- No se podrá conceder la extradición ni tomar medidas de aseguramiento con fines de extradición
respecto de hechos o conductas objeto de este Sistema, ocasionados u ocurridos durante el conflicto
armado interno o con ocasión de este hasta la finalización del mismo, trátese de delitos amnistiables
o de delitos no amnistiables, y en especial por ningún delito político, de rebelión o conexo con los
anteriores, ya hubieran sido cometidos dentro o fuera de Colombia.
Dicha garantía de no de extradición alcanza a todos los integrantes de las FARC-EP y a personas
acusadas de formar parte de dicha organización, por cualquier conducta realizada con anterioridad a
la firma del acuerdo final, para aquellas personas que se sometan al SIVJRNR.
Cuando se alegue, respecto de un integrante de las FARC-EP o de una persona acusada de ser
integrante de dicha organización, que la conducta atribuida en la solicitud de extradición hubiere
ocurrido con posterioridad a la firma del Acuerdo Final, la Sección de Revisión del Tribunal para la Paz
evaluará la conducta atribuida para determinar la fecha precisa de su realización y decidir el
procedimiento apropiado. En el evento de que la conducta hubiere ocurrido con anterioridad a la
firma del Acuerdo Final, la remitirá a la Sala de Reconocimiento para lo de su competencia, en este
supuesto excluyendo siempre la extradición. De haber sido posterior a la firma del Acuerdo Final, la
remitirá a la autoridad judicial competente para que sea investigada y juzgada en Colombia, sin excluir
la posibilidad de extradición.
Únicamente respecto de conductas cometidas con anterioridad a la firma del acuerdo final, cuando
exista una solicitud de extradición respecto de familiares hasta el segundo grado de consanguinidad o
primero de afinidad, de integrantes de las FARC-EP o de una persona acusada o señalada en una
solicitud de extradición de ser integrante de dicha organización, este supuesto podrá ser sometido a

la Sección de Revisión del Tribunal para la Paz para que decida si la solicitud obedece a hechos o
conductas relacionados con la pertenencia, o acusación de pertenencia, a las FARC-EP del familiar del
solicitado en extradición. De obedecer a esta causa, por tratarse de un señalamiento o acusación por
conductas que nunca antes han sido objeto de solicitudes de extradición ni reúnen las condiciones
para ello, la Sección podrá denegar la extradición y en ese caso decidir si el hecho o la conducta es
competencia del SIVJRNR o si debe ser investigada o juzgada por la jurisdicción penal ordinaria
colombiana. El anterior supuesto deberá ser sometido a la Sección de Revisión por cualquiera de los
antiguos integrantes de las FARC-EP que hubieren suscrito el Acuerdo Final de Paz.
La JEP deberá resolver las cuestiones que se le planteen referidas a la extradición en un plazo no
superior a 120 días, salvo en casos justificadas que dependan de la colaboración de otras instituciones
En el Acuerdo Final de paz se determinarán las medidas adicionales para garantizar y asegurar lo
antes establecido, así como para evitar que otras personas que estén ofreciendo Verdad ante el
SIVJRNR sean extraditadas antes de que terminen de ofrecer verdad.
73.- El Estado deberá consultar con los pueblos indígenas la forma y la oportunidad en que las
decisiones adoptadas o por adoptar por sus respectivas jurisdicciones, respecto de conductas objeto
del presente componente de Justicia, pasarán a ser competencia del mismo. Lo anterior salvo una
decisión previa y expresa de aceptación de la competencia del componente de Justicia del SIVJRNR.
74.- El SIVJRNR en su funcionamiento deberá hacer énfasis en el fin de la Impunidad. Se crearán, por
fuera de la Jurisdicción Especial para la Paz, de conformidad con lo que determinen las partes,
mecanismos judiciales tales como una unidad de investigación y desmantelamiento de las
organizaciones criminales, incluyendo las organizaciones criminales que hayan sido denominadas
como sucesoras del paramilitarismo, y sus redes de apoyo referidas en el punto 3.4 Acuerdo General
de agosto 26 de 2012, los cuales serán creados a la mayor brevedad y en todo caso antes de la firma
del Acuerdo Final.
Por otra parte, el Gobierno pondrá en marcha estrategias e instrumentos eficaces para contribuir a
esclarecer el fenómeno del paramilitarismo, así: en el marco del acuerdo sobre la Comisión para el
Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, promoverá medidas para garantizar
la participación de ex miembros de grupos paramilitares en la Comisión, como una contribución al
esclarecimiento del fenómeno del paramilitarismo; a la vez, el Gobierno tomará medidas para
fortalecer el esclarecimiento del fenómeno en los procesos de Justicia y Paz y de la Ley 1424 de 2010.

Lo anterior no obsta para que el Gobierno ponga en marcha otros instrumentos con el fin de lograr el
esclarecimiento de este fenómeno.
En todo caso la Jurisdicción Especial para la Paz podrá establecer autónomamente, mecanismos de
cooperación y protocolos de acceso a la información existente en los órganos de administración de
justicia de los procesos de Justicia y Paz y de la Ley 1424 de 2010.

75.- Todos los operadores del componente de justicia del SIVJRNR deberán interpretar las normas
pertinentes y tomar sus decisiones teniendo como principio orientador que la paz, como derecho
síntesis, es condición necesaria para el ejercicio y disfrute de todos los demás derechos.
LISTADO DE SANCIONES.
En el presente listado se describen las sanciones que podrán ser impuestas por el Tribunal para la Paz.
Este listado será complementado en una etapa posterior.
Conforme al documento Jurisdicción Especial para la Paz, en especial lo indicado en sus numerales 60
al 63, se establece el presente listado de sanciones teniendo en cuenta:
1º.- El grado de verdad otorgado por la persona

2º.- La gravedad de la conducta sancionada

3º.- El nivel de participación y responsabilidad, y

4º.- Los compromisos en materia de reparación a las víctimas y garantías de no repetición.

Las actividades, trabajos u obras efectuadas desde el momento en que se adoptó el acuerdo sobre
“Limpieza y descontaminación de municiones sin explotar, restos explosivos de guerra y limpieza de
minas anti persona”, de forma personal y directa por cualquier individuo sometido a la competencia
de la Jurisdicción Especial para la Paz, serán consideradas, a solicitud del interesado, por la Sala de
Reconocimiento de Verdad y Responsabilidad y por el Tribunal para la Paz al momento de imponer
sanciones al solicitante, siempre y cuando se reúnan los siguientes requisitos:
1º.- Que la actividad realizada haya reparado a las víctimas o haya tenido un impacto restaurador.

2º.- Que se haya acreditado su realización por los mecanismos de verificación acordados por las
partes para cada actividad, trabajo u obra, o por los mecanismos de verificación acordados por
las partes en el punto 6.1 del Acuerdo General de 26 de agosto de 2012, en lo que respecta al
cumplimiento de las condiciones del SIVJRNR.

3º.- Que sea compatible con el listado de sanciones.
Las sanciones son de tres clases:
I.- Sanciones aplicables a quienes reconozcan verdad exhaustiva, detallada y plena en la Sala de
reconocimiento de verdad y responsabilidades:
Las sanciones propias del sistema, de conformidad con lo establecido en el numeral 60, tendrán un
contenido restaurativo y reparador así como restricciones de libertades y derechos, tales como la
libertad de residencia y movimiento, que sean necesarias para su ejecución. Los sancionados deberán
garantizar la no repetición.

La presente relación enumera las sanciones propias diseñadas en relación con el cumplimiento de los
acuerdos alcanzados, entre otros, en los puntos I Reforma Rural Integral, II Participación Política y IV
Sustitución y erradicación de cultivos ilícitos, de la Agenda de Conversaciones. Además se incorporan
sanciones respecto a daños ocasionados a menores, mujeres y otros sujetos afectados. Todo ello
atendiendo la necesidad de reparación y restauración, en la mayor medida posible, de las víctimas
causadas por el conflicto armado.

Podrá definirse que su ejecución se efectué durante un periodo pre establecido o bien atendiendo a
resultados, como por ejemplo, la culminación de la construcción de una infraestructura determinada,
sin perjuicio de la duración de la sanción impuesta por el tribunal en su caso.

Los comparecientes ante la Sala de Reconocimiento de Verdad y Responsabilidad podrán presentar
un proyecto detallado, individual o colectivo, de ejecución de los trabajos, obras o actividades
reparadoras y restaurativas. En dicho proyecto se indicarán obligaciones, objetivos, fases temporales,
horarios y lugares de la ejecución, así como las personas que los ejecutarán, y el lugar donde
residirán. Las sanciones impuestas por el Tribunal pre-establecerán los lugares donde residirán las
personas que ejecutarán los proyectos. Los lugares donde residirán tendrán condiciones apropiadas
de habitabilidad y dignidad.

El proyecto deberá establecer un mecanismo de consulta con los representantes de las víctimas
residentes en el lugar de ejecución, para recibir su opinión y constatar que no se oponen al mismo. El
mecanismo de consulta deberá ser aprobado por la Sala y se ejecutará bajo su supervisión. Las
víctimas, si lo creen conveniente, podrán comunicar al tribunal su opinión sobre el programa
propuesto. El Tribunal tendrá plena autonomía para decidir sobre el proyecto.

Dicho proyecto deberá haber sido previamente aprobado por la Sala de Reconocimiento de Verdad y
Responsabilidad, y deberá ser formulado por la Sala en caso de que los comparecientes no lo
presenten.

En el evento de reconocimiento colectivo, las organizaciones o entidades a las que pertenezcan los
comparecientes serán responsables de velar por la adecuada ejecución y cumplimiento de la sanción,
sin perjuicio de la función que se atribuya a un mecanismo de monitoreo nacional o internacional que
hayan acordado las partes.

La Sección de primera instancia de reconocimiento de verdad y responsabilidad determinará la
ejecución efectiva de la sanción.

Las sanciones se ejecutarán, en lo que respecta a las FARC-EP, en coordinación con lo acordado sobre
dejación de armas y reincorporación de las FARC-EP a la vida civil.

El Proyecto podrá incluir, entre otros, los siguientes trabajos, obras y actividades, los cuales no podrán
ser incompatibles con las políticas públicas del Estado en la materia siempre que las anteriores sean
acordes con las tradiciones y costumbres étnicas y culturales de las comunidades:

A.- En zonas rurales.
1. Participación/Ejecución en programas de reparación efectiva para los campesinos
desplazados

2. Participación/Ejecución de programas de protección medio ambiental de zonas de reserva.

3. Participación/Ejecución de programas de construcción y reparación de Infraestructuras en
zonas rurales: escuelas, carreteras, centros de salud, viviendas, centros comunitarios,
infraestructuras de municipios, etc

4. Participación/Ejecución de programas de Desarrollo rural.

5. Participación/Ejecución de programas de eliminación de residuos en las zonas necesitadas de
ello.

6. Participación/Ejecución de programas de mejora de la electrificación y conectividad en
comunicaciones de las zonas agrícolas.

7. Participación/Ejecución en programas de sustitución de cultivos de uso ilícito.

8. Participación/Ejecución en programas de recuperación ambiental de las áreas afectadas por
cultivos de uso ilícito.

9. Participación/Ejecución de programas de Construcción y mejora de las infraestructuras viales
necesarias para la comercialización de productos agrícolas de zonas de sustitución de cultivos
de uso ilícito.

B.- En zonas urbanas
1. Participación/Ejecución de programas de construcción y reparación de Infraestructuras en
zonas urbanas: escuelas, vías públicas, centros de salud, viviendas, centros comunitarios,
infraestructuras de municipios, etc.
2. Participación/Ejecución de programas de Desarrollo urbano.
3. Participación/Ejecución de programas de acceso a agua potable y construcción de redes y
sistemas de saneamiento.
C.- Limpieza y erradicación de restos explosivos de guerra, municiones sin explotar y minas
antipersonal de las áreas del territorio nacional que hubiesen sido afectadas por estos artefactos.
1. Participación/Ejecución de programas de Limpieza y erradicación de restos explosivos de
guerra y municiones sin explotar.
2. Participación/Ejecución de programas de Limpieza y erradicación de Minas antipersonal y
artefactos explosivos improvisados.
II.- Sanciones aplicables a quienes reconozcan Verdad y responsabilidades por primera vez en el
proceso contradictorio ante la Sección de Primera Instancia del Tribunal para la Paz, antes de
dictarse sentencia.
Las sanciones alternativas para conductas muy graves que se impondrán a quienes reconozcan verdad
y responsabilidad ante la Sección de enjuiciamiento, antes de Sentencia, tendrán una función
esencialmente retributiva de pena privativa de la libertad de 5 a 8 años de prisión.
1. En el evento en que la persona haya comparecido después de haber sido presentada la
acusación ante el Tribunal por la Unidad de Investigación y Acusación, en caso de que el
reconocimiento de verdad y responsabilidad haya sido exhaustivo, completo y detallado, el
Tribunal valorará las razones por las cuales el compareciente no concurrió oportunamente a la
Sala de reconocimiento de verdad y responsabilidad. El hecho de considerar plenamente
justificada dicha omisión, será motivo para graduar la sanción a imponer.
2. En cualquier caso en el que el Tribunal para la Paz aprecie que el reconocimiento de verdad y
responsabilidad efectuado ante él no ha sido exhaustivo, completo y/o detallado, se aplicarán
por el Tribunal para la Paz sanciones alternativas según el siguiente procedimiento:
La Sección competente del Tribunal para la Paz determinará la sanción que corresponda por los
delitos, conductas o infracciones cometidos, de acuerdo con las reglas del Código Penal de Colombia.
A continuación la Sección competente del Tribunal para la Paz le impondrá una pena alternativa que
consiste en privación de la libertad por un período mínimo de cinco (5) años y no superior a ocho (8)
años, tasada de acuerdo con la gravedad de los delitos y el grado de su reconocimiento de verdad, de
responsabilidades y de colaboración efectiva en el esclarecimiento de los mismos.
Para tener derecho a la pena alternativa se requerirá que el destinatario se comprometa a contribuir
con su resocialización a través del trabajo, capacitación o estudio durante el tiempo que permanezca
privado de la libertad, y en su caso a promover actividades orientadas a la no repetición.
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Cumplida la sanción alternativa y las condiciones impuestas en la sentencia, se le concederá la
libertad.
En ningún caso se aplicarán subrogados penales, beneficios adicionales o rebajas complementarias a
la sanción alternativa.
III.- Sanciones aplicables a quienes no reconozcan Verdad y responsabilidad en el proceso
contradictorio ante la Sección de Primera Instancia del Tribunal para la Paz y resulten declarados
culpables por éste.
Las sanciones ordinarias que se impondrán cuando no exista reconocimiento de verdad y
responsabilidad, cumplirán las funciones previstas en el Código Penal, sin perjuicio de que se
obtengan redenciones en la privación de libertad, siempre y cuando el condenado se comprometa a
contribuir con su resocialización a través del trabajo, capacitación o estudio durante el tiempo que
permanezca privado de libertad. En todo caso la privación efectiva de libertad no será inferior a 15
años ni superior a 20 en caso de graves infracciones o violaciones.
Se podrán aplicar a los condenados los subrogados penales o beneficios adicionales siempre y cuando
el destinatario se comprometa a contribuir con su resocialización a través del trabajo, capacitación o
estudio durante el tiempo que permanezca privado de la libertad, y a promover actividades
orientadas a la no repetición del daño causado una vez liberado.
Cumplida la sanción impuesta en la sentencia, se le concederá la libertad, que será a prueba en caso
de haberse comprometido a promover actividades orientadas a la no repetición del daño causado una
vez liberado y ello haya sido causa de disfrute de reducción en la duración de la pena impuesta. El
período de libertad a prueba se extinguirá dándose por cumplida la pena una vez acreditada la
realización de la actividad de promoción de la no repetición del daño causado y en todo caso al
cumplirse el tiempo de condena impuesta por el Tribunal para la Paz.
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5.1.3. Reparación: Medidas de reparación integral para la construcción de paz
5.1.3.1. Actos tempranos de reconocimiento de responsabilidad colectiva
Con el fin de contribuir a la satisfacción de los derechos de las víctimas, marcar el momento simbólico
de un nuevo comienzo, y crear un ambiente favorable para la construcción de la paz, en el marco del
fin del conflicto el Gobierno y las FARC-EP hemos acordado que, en desarrollo de este Acuerdo, el
Gobierno Nacional apoyará la realización, lo antes posible, luego de la firma del Acuerdo Final, de
actos de reconocimiento y de contrición en los cuales el Gobierno, las FARC-EP y diferentes sectores
de la sociedad que puedan haber tenido alguna responsabilidad en el conflicto, reconozcan su
responsabilidad colectiva por el daño causado y pidan perdón, asumiendo cada uno lo que le
corresponde, como expresión de voluntad de contribuir a un definitivo Nunca Más. Lo anterior, sin
perjuicio de los actos voluntarios de reconocimiento de responsabilidad individual que puedan tener
lugar en este primer momento.
Los actos colectivos serán formales, públicos y solemnes, y se llevarán a cabo tanto en el ámbito
nacional como en el territorial, para lo cual se solicitará a la Conferencia Nacional Episcopal que, con
el apoyo de Diálogo Intereclesial por la Paz (DIPAZ) y otras iglesias, coordine estos actos, en diálogo
con las organizaciones de víctimas y de derechos humanos, entre otras. Los coordinadores deberán
propiciar que los actos respondan a las expectativas de las víctimas del conflicto y de las
comunidades; que eviten la revictimización y empoderen a las víctimas; y que contribuyan a sentar las
bases del trabajo de promoción de convivencia y no repetición que desarrollará la Comisión para el
Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición.
Además del reconocimiento de responsabilidad y del pedido público de perdón, estos espacios
podrán incluir también la manifestación del compromiso de contribución con acciones concretas a la
reparación integral de las víctimas, a la convivencia, a la no repetición y en general al proceso de
construcción de la paz.
Lo anterior sin perjuicio de la posibilidad de actos de reconocimiento de responsabilidad colectiva que
decidan realizar el Gobierno, las FARC-EP o cualquier otro sector de la sociedad, antes de la firma del
Acuerdo Final.
5.1.3.2. Acciones concretas de contribución a la reparación
En el marco del fin del conflicto, el Gobierno Nacional y las FARC-EP hemos acordado que el Gobierno
Nacional promoverá y pondrá en marcha las medidas necesarias para facilitar que quienes
cometieron daños con ocasión del conflicto y manifiesten su voluntad y compromiso de contribuir de
manera directa a la satisfacción de las víctimas y de las comunidades, lo puedan hacer mediante su
participación en acciones concretas de reparación. Esto como resultado de los actos tempranos de
reconocimiento de responsabilidad, donde haya lugar y de manera coordinada con los programas de
reparación colectiva territorial cuando sea necesario.
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En el marco del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición todos quienes hayan
causado daños con ocasión del conflicto deben contribuir a repararlos. Esa contribución a la
reparación será tenida en cuenta para recibir cualquier tratamiento especial en materia de justicia.
En el marco del sistema integral, el Gobierno Nacional tomará las medidas necesarias para promover
la participación en distintas medidas de reparación que se diseñarán para tal efecto, de agentes del
Estado, y otros que participaron de manera directa en el conflicto que hayan causado daños como
consecuencia de infracciones graves al Derecho Internacional Humanitario o de violaciones graves y
manifiestas a los Derechos Humanos; así como de quienes habiendo participado de manera indirecta
en el conflicto puedan haber tenido alguna responsabilidad.
Por otra parte el Gobierno Nacional adoptará medidas para promover y donde haya lugar asegurar
acciones colectivas de reparación de los diferentes entes del Estado que hubieran tenido
responsabilidad por daños causados con ocasión del conflicto.
Las FARC-EP se comprometen en el proceso de reincorporación a la vida civil, y como parte de dicho
proceso, a realizar acciones de contribución a la reparación por los daños causados que podrán incluir
entre otras, la participación en obras de reconstrucción de infraestructura en los territorios más
afectados por el conflicto, la participación en los programas de limpieza y descontaminación de los
territorios de minas antipersonal (MAP), artefactos explosivos improvisados (AEI) y municiones sin
explotar (MUSE) o restos explosivos de guerra (REG), la participación en los programas de sustitución
de cultivos de uso ilícito, la contribución a la búsqueda, ubicación, identificación y recuperación de
restos de personas muertas o dadas por desaparecidas en el contexto y con ocasión del conflicto, y la
participación en programas de reparación del daño ambiental, como por ejemplo la reforestación.
El Gobierno Nacional y Las FARC-EP invitan a quienes hayan participado de manera directa o indirecta
en el conflicto y hayan causado daños con ocasión del mismo a participar en acciones concretas de
reparación en el marco del Sistema Integral.
5.1.3.3. Reparación colectiva en el fin del conflicto
En el marco del fin del conflicto, el Gobierno Nacional y las FARC-EP hemos acordado que el Gobierno
Nacional fortalecerá los procesos de reparación colectiva y garantizará que los planes y programas de
la Reforma Rural Integral tengan, donde haya lugar, un enfoque reparador.
5.1.3.3.1. Carácter reparador de los Planes de Desarrollo Rural con Enfoque Territorial (PDET)
El nivel de victimización y afectación como criterio de definición de las zonas donde se pondrán en
marcha los PDET tiene una intención reparadora, y en esa medida, en su implementación se buscará
garantizar el carácter reparador para las víctimas y las comunidades.

5.1.3.3.2. Planes de reparación colectiva con enfoque territorial
Con el fin de reconocer los daños causados por el conflicto a las comunidades y de contribuir a
transformar sus condiciones de vida para que puedan reconstruir sus proyectos, en el marco del fin
del conflicto el Gobierno Nacional fortalecerá los procesos de reparación colectiva territorial de
conformidad con este Acuerdo.
Con ese propósito, todos los PDET incorporarán planes de reparación colectiva; y en los territorios
donde no se implementan los PDET se fortalecerán los planes de reparación colectiva en donde haya
comunidades especialmente victimizadas, priorizando las iniciativas de las comunidades.
En ambos casos los planes de reparación colectiva con enfoque territorial deberán incorporar los
siguientes elementos:
 Medidas materiales y simbólicas dirigidas a atender el daño: Medidas dirigidas a las víctimas
directas, individuales y colectivas, tales como acciones de dignificación, de memoria,
homenajes y conmemoraciones, obras de infraestructura y arquitectura conmemorativa.
 Medidas de convivencia y reconciliación: Medidas dirigidas a atender los daños en el tejido
social y promover la convivencia al interior de las comunidades incluyendo a las víctimas, a los
ex integrantes de organizaciones paramilitares, a integrantes de las FARC-EP en proceso de
reincorporación a la vida civil y también a terceros que hayan podido tener alguna
participación en el conflicto. Así como medidas para construir y fortalecer la confianza entre
las autoridades públicas y las comunidades.
 Articulación: Los planes de reparación colectiva deberán articularse, donde haya lugar, con los
PDET y con los diferentes planes y programas acordados, así como con los distintos esfuerzos
de verdad y justicia.
 Planes de acción: Se elaborará un plan de acción de reparación colectiva de manera
participativa. Estos planes deberán incluir: i) El diagnóstico del daño colectivo; ii) La
identificación de las medidas materiales y simbólicas que serán implementadas de manera
prioritaria; y iii) El cronograma para su implementación.
 Mecanismos de participación: La participación activa de las víctimas y sus organizaciones en
conjunto con las autoridades territoriales será la base de los planes de reparación colectiva
territorial. Para ello se crearán espacios de participación para definir las prioridades en la
implementación de las medidas de reparación colectiva; asegurar la participación comunitaria
en la implementación de las medidas de reparación; y establecer mecanismos de seguimiento
y veeduría a los proyectos. Se garantizará la participación de las mujeres en estos espacios de
participación.
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 Medidas de contribución a la reparación: Donde haya lugar los planes de acción colectiva
incluirán la participación de quienes cometieron daños con ocasión del conflicto en desarrollo
de las acciones concretas de contribución a la reparación a las que se refiere este Acuerdo.
5.1.3.3.3. Planes nacionales de reparación colectiva
En el marco del fin del conflicto el Gobierno Nacional, en desarrollo de este Acuerdo, fortalecerá los
Planes nacionales de reparación colectiva, que tendrán un enfoque de género y estarán dirigidos a
colectivos constituidos en grupos, organizaciones, incluidas las organizaciones de mujeres, gremios
económicos, partidos y movimientos políticos y sociales, en particular los de oposición, entre otros,
con el fin de reconocer las especiales características de su victimización, recuperar su identidad y su
potencial organizativo, y reconstruir sus capacidades para incidir en el desarrollo de políticas locales y
nacionales en el marco de la legalidad. Estos planes deberán contribuir, también, a la convivencia, la
no repetición, y la reconciliación.
En el marco de estos Planes, se promoverá el reconocimiento de responsabilidad del Estado, de las
FARC-EP, de los paramilitares, así como de cualquier otro grupo, organización o institución que haya
generado daños en el conflicto.
5.1.3.4. Rehabilitación psico-social
5.1.3.4.1. Medidas de recuperación emocional a nivel individual
En el marco del fin del conflicto, y con el fin de atender y contribuir a aliviar el sufrimiento de las
víctimas, el Gobierno Nacional y las FARC-EP hemos acordado que el Gobierno Nacional, en desarrollo
de este Acuerdo, se compromete a ampliar la cobertura pública y despliegue territorial, y mejorar la
calidad de la atención psico-social para la recuperación emocional de las víctimas de acuerdo al daño
específico que hayan padecido, entre ellas las afectaciones particulares de las víctimas de violencia
sexual. Para ello se multiplicarán los centros locales de atención a las víctimas y se impulsarán
estrategias móviles para llegar a los lugares más apartados.
Así mismo, en cumplimiento de los acuerdos alcanzados el Gobierno Nacional fortalecerá el acceso y
los servicios de salud mental para las víctimas que así lo requieran.
5.1.3.4.2. Plan de rehabilitación psico-social para la convivencia y la no repetición
En el marco de los planes de reparación colectiva y teniendo en cuenta las iniciativas locales de
reconciliación, el Gobierno Nacional, en desarrollo de este Acuerdo, se compromete a aumentar la
cobertura y elevar la calidad de las estrategias de rehabilitación comunitaria para la reconstrucción
del tejido social. Estas estrategias se desarrollarán a través de procesos comunitarios de mediano y
largo plazo que tendrán como propósitos fundamentales generar proyectos de vida futuros en
común, fortalecer la confianza entre los ciudadanos y en las instituciones, y lograr una convivencia
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pacífica restableciendo las relaciones de confianza entre las autoridades públicas y las comunidades, y
promover la convivencia al interior de las comunidades incluyendo a las víctimas, a los ex integrantes
de organizaciones paramilitares, a integrantes de las FARC-EP en proceso de reincorporación a la vida
civil y también de terceros que hayan podido tener alguna participación en el conflicto. La
implementación de las estrategias se hará teniendo en cuenta los enfoques diferencial y de género.
Estas estrategias se desarrollarán a través de los siguientes componentes:
– Creación de espacios de diálogo comunitario y duelos colectivos que permitan la expresión
individual y colectiva del sufrimiento.
– Recuperación y generación de prácticas sociales, culturales, artísticas, y de recreación y
deporte asociadas al intercambio entre ciudadanos y la convivencia en las comunidades.
– Impulso de iniciativas locales dirigidas a la reconciliación, la dignificación y el reconocimiento.
– Reflexión sobre imaginarios colectivos de proyectos de vida futuros que permitan dotar de
sentido transformador la reparación y lograr una convivencia pacífica.
– Creación de escenarios de pedagogía para que se fortalezca el rechazo social a las violaciones
e infracciones ocurridas en el pasado alentando la transformación de imaginarios que los
permitieron o justificaron.
– Recuperación de prácticas sociales abandonadas como efecto del conflicto.
– Promoción de pactos de convivencia pacífica al interior de las comunidades, que incluyan a las
víctimas y a quienes hayan podido tener participación directa o indirecta en el conflicto así
como de procesos de construcción de confianza entre las autoridades públicas y las
comunidades.
Las estrategias de rehabilitación psicosocial para la convivencia se coordinarán y complementarán con
los esfuerzos de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición
durante su período de funcionamiento.
5.1.3.5. Procesos colectivos de retornos de personas en situación de desplazamiento y
reparación de víctimas en el exterior
El Gobierno Nacional, en desarrollo de este Acuerdo y en el marco del fin del conflicto, pondrá en
marcha por una parte programas colectivos con enfoque territorial y de género, específicos de
retorno y reubicación de personas en situación de desplazamiento, y por otra parte planes de retorno
acompañado y asistido para víctimas en el exterior, y fortalecerá su articulación a nivel territorial con
la implementación de otros componentes de la Política de Reparación de Víctimas, en particular los
programas de reparación colectiva y de restitución de tierras, y con la implementación del acuerdo
denominado “Hacia un nuevo campo colombiano: Reforma rural integral”, en los casos en los que
haya lugar a ello.
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Con este fin se pondrán en marcha medidas para garantizar retornos y reubicaciones colectivas o
individuales en condiciones de seguridad, dignidad y voluntariedad, que tendrán en cuenta los
siguientes elementos:
 Identificación de territorios: Los planes de retorno y reubicaciones se priorizarán en las zonas
en las que se implementen los PDET y en los demás territorios en los que se desarrollen planes
de reparación colectiva, y se coordinarán con los procesos de restitución de tierras.
 Coordinación interinstitucional: Los planes de retorno y reubicaciones deberán articularse,
donde haya lugar, con los diferentes planes y programas acordados, en particular los PDET, los
planes de vivienda rural y aguas, las medidas de generación de acceso a tierras, generación de
ingresos, fomento a la economía campesina y los programas de limpieza y descontaminación
del territorio de MAP, AEI y MUSE o REG, así como con los procesos de restitución de tierras.
 Seguridad en los territorios para el retorno: En las zonas en las que se priorice la
implementación de los planes de retorno y reubicaciones, el Gobierno pondrá en marcha las
medidas de seguridad necesarias para garantizar la vida e integridad personal de las
comunidades, contando en todo caso con la participación de éstas.
 Fortalecimiento de los defensores comunitarios: El Gobierno tomará las medidas necesarias
para fortalecer el programa de defensores comunitarios, y en particular sus funciones de
protección y promoción de los derechos humanos, con el fin de que acompañen de manera
efectiva los procesos de restitución de tierras, retorno y reubicación de las personas en
situación de desplazamiento y de las víctimas en el exterior, incluyendo refugiados y exiliados,
que hagan parte de esos procesos, y acompañen y asistan a las víctimas para garantizar el
acceso a la oferta institucional en materia de satisfacción de sus derechos.
 La implementación de estos procesos de retornos y reubicaciones requerirá el concurso de
equipos especializados e interdisciplinarios, con capacidad de garantizar el proceso
participativo y la utilización de recursos locales.
En cuanto al gran número de víctimas que debieron abandonar el país como consecuencia de
diferentes violaciones a los derechos humanos e infracciones al DIH con ocasión del conflicto, el
Gobierno Nacional, en desarrollo de este Acuerdo, fortalecerá el programa de reconocimiento y
reparación de víctimas en el exterior, incluyendo refugiados y exiliados victimizados con ocasión del
conflicto, mediante la puesta en marcha de planes de “retorno acompañado y asistido”. El retorno
asistido consistirá en promover condiciones para facilitar su retorno al país y la construcción de su
proyecto de vida, incluyendo condiciones dignas de acogida a través de la coordinación de estos
planes con la oferta institucional específica para garantizar progresivamente el acceso a derechos
básicos, al empleo digno, vivienda, salud y educación en todos los niveles según las necesidades de
cada quien. Se priorizará su reubicación en los lugares desde donde tuvieron que partir respetando la
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voluntad de la víctima. El Gobierno adoptará las medidas necesarias para articular estos planes,
donde haya lugar, con los diferentes planes y programas acordados, en particular los PDET.
Lo anterior sin perjuicio de las diferentes medidas que, en un escenario de fin del conflicto, se deben
adoptar para impulsar y promover el regreso de los exiliados y demás colombianos que abandonaron
el país por causa del conflicto.
5.1.3.6. Medidas sobre restitución de tierras
Con el fin de fortalecer y dinamizar los procesos de restitución de tierras en un escenario de fin del
conflicto, además de garantizar la articulación entre los procesos de restitución de tierras y los
procesos de reparación colectiva, los programas de desarrollo con enfoque territorial así como los
demás planes y programas que se deriven de la implementación del Acuerdo Final, hemos acordado
que:
En un escenario de fin del conflicto, con el fin de fortalecer y dinamizar los procesos de restitución de
tierras, hemos acordado que se garantizará la articulación de éstos y los procesos de reparación
colectiva, los programas de desarrollo con enfoque territorial y los planes y programas que se
deriven de la implementación del Acuerdo Final, como también que:
 La aplicación de la política de restitución de tierras obedecerá, entre otros a los criterios
técnicos de densidad histórica del despojo y a las condiciones para el retorno, teniendo en
cuenta las recomendaciones, incluyendo las concernientes a la focalización territorial, que
tengan las organizaciones de víctimas y expertos en el tema. Los entes territoriales deberán
participar activamente en la implementación de la política de restitución y contribuir desde la
formulación de sus planes territoriales de desarrollo en la atención integral de la población
beneficiaria de los procesos de restitución, incluyendo la inversión en obras de infraestructura
y servicios públicos.
 La población beneficiaria de los procesos de restitución recibirá acompañamiento técnico y
financiero para la reconstrucción de sus proyectos de vida y estrategias de generación de
ingreso, estrategias de sustitución de cultivos de uso ilícito, estrategias de recuperación y
reconstrucción del tejido social; fortalecimiento de los procesos organizativos y de
construcción de la memoria histórica para la reconciliación.
 La información resultante de las inscripciones en el registro de tierras despojadas y
abandonadas forzosamente y las posteriores sentencias que ordenan la restitución de tierras,
se incluirán en el Registro Único de Víctimas para efectos de la armonización de los registros y
el acceso a las diferentes medidas de reparación.
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5.1.3.7. Adecuación y fortalecimiento participativo de la Política de atención y reparación
integral a víctimas en el marco del fin del conflicto y contribución a la reparación
material de las víctimas
El Gobierno Nacional y las FARC-EP acuerdan que en el marco del fin de conflicto es necesario
fortalecer la Política de atención y reparación integral a víctimas, adecuarla a las necesidades y
oportunidades de este nuevo contexto, y asegurar que contribuya de manera efectiva a la
convivencia, la no repetición y la reconciliación.
Para ello el Gobierno Nacional pondrá en marcha un proceso efectivo con la más amplia
participación posible de las víctimas y sus organizaciones, promoviendo espacios para la discusión
de sus propuestas con las autoridades competentes. Este proceso se realizará en el marco de las
instancias de participación de víctimas existentes, que serán ampliadas y fortalecidas para tal
efecto, de manera que organizaciones de víctimas y víctimas que no hagan parte de estas
instancias, puedan participar en este proceso.
Con objeto de concretar lo anterior, se convocará y celebrará un evento de amplia participación
con organizaciones de víctimas y víctimas incluyendo las que no hacen parte de estas instancias de
participación. Se invitará a expertos académicos y organizaciones especializadas y de defensores y
defensoras de derechos humanos.
Como consecuencia de este proceso de participación y discusión de las propuestas de las víctimas y
sus organizaciones, el Gobierno pondrá en marcha los ajustes y reformas normativas y de política
necesarios para: adecuar la Política a lo acordado en el sub-punto de reparaciones; garantizar la
articulación con la implementación de los planes y programas a nivel local e interinstitucional que
se deriven de la firma del Acuerdo Final; superar las dificultades y aprovechar las oportunidades
que supone el fin del conflicto; y hacer los ajustes a las prioridades de ejecución de recursos, a los
planes de ejecución de metas, y a los criterios de priorización poblacional y territorial para su
ejecución.
El proceso de fortalecimiento y adecuación de la Política de atención y reparación integral a
víctimas buscará garantizar mayores niveles de cobertura territorial en su implementación.
El proceso para la adecuación y fortalecimiento participativo de la política de atención y reparación
integral a víctimas contará con la veeduría de las instancias de participación de víctimas existentes,
a nivel local y nacional. Para tal efecto se ampliarán y fortalecerán estas instancias mediante la
participación de otras víctimas y organizaciones de víctimas y de derechos humanos.
Adicionalmente, en el marco del fin del conflicto el Gobierno se compromete a implementar las
siguientes medidas acordadas:
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 Construir un mapa de victimización, individual y colectivo, que servirá como fuente de
información e instrumento de reconocimiento y memoria, de hechos cometidos con ocasión
del conflicto que no estén dentro del universo de víctimas objeto de registro en el Programa
de Reparación Integral de Víctimas, en coordinación con la Comisión para el Esclarecimiento
de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición y la Unidad para la búsqueda de personas
dadas por desaparecidas en el contexto y en razón del conflicto y con la Jurisdicción Especial
para la Paz.
 Reconocer a las víctimas directas e indirectas de graves violaciones a los derechos humanos o
infracciones al DIH que también hayan sido combatientes. Las medidas de reparación de
miembros de las FARC-EP que hayan sido víctimas se discutirán en el punto de la Agenda
relativo al proceso de reincorporación. En forma paralela el Gobierno Nacional fortalecerá las
medidas de atención y reparación para los miembros de la Fuerza Pública víctimas de graves
violaciones a los derechos humanos o infracciones al DIH.
 Tomar todas las medidas necesarias para la financiación plena y efectiva de la Política de
atención y reparación integral a víctimas, incluyendo el fortalecimiento del Fondo de
Reparación para las Víctimas de la Violencia, la ampliación de sus fuentes de financiación y de
los mecanismos de captación de recursos, así como la promoción de los mecanismos de
participación y de veeduría como dispositivo de control de las víctimas sobre el Fondo. El
Estado concurrirá subsidiariamente a la reparación de las víctimas cuando quienes
individuamente causaron los daños en el marco del conflicto no tengan recursos suficientes
para repararlos.
Por su parte, en el marco del fin del conflicto y dentro de los parámetros del Sistema Integral de
Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, las FARC-EP como organización insurgente que actuó en
el marco de la rebelión, se comprometen a contribuir a la reparación material de las víctimas y en
general a su reparación integral, sobre la base de los hechos que identifique la Jurisdicción Especial
para la Paz.
Los términos de esa reparación material serán precisados en el marco del Acuerdo Final.
En todo caso, la aprobación y puesta en marcha de las anteriores medidas no podrá suponer
limitación, anulación o restricción de los derechos actualmente adquiridos de las víctimas.
5.1.4. Garantías de no repetición
Los diferentes mecanismos y medidas del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No
Repetición acordados por el Gobierno Nacional y las FARC-EP tienen como objetivo superior la
contribución a la prevención y garantía de no repetición de las violaciones y del conflicto mismo, de
diferentes maneras.
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El Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición contribuye a garantizar la no
repetición, en primer lugar, mediante el reconocimiento de las víctimas como ciudadanos y ciudadanas
que vieron sus derechos vulnerados. Las medidas de reparación y las medidas en materia de verdad y de
justicia, en particular la atribución de responsabilidades y la imposición de sanciones por parte del
Tribunal para la Paz de la Jurisdicción Especial para la Paz, deben contribuir a ese propósito.
En segundo lugar, mediante el reconocimiento de lo ocurrido en el marco del conflicto y del
esclarecimiento y rechazo de las graves violaciones a los derechos humanos y de las graves infracciones al
Derecho Internacional Humanitario, incluyendo aquellas que han sido históricamente menos visibles
como las cometidas contra las mujeres y los niños, las niñas y adolescentes, así como el rechazo a la
violencia contra colectivos, movimientos sociales y sindicales, y partidos políticos, en especial los de
oposición que fueron severamente victimizados, para que sea un propósito compartido de la sociedad
que esto nunca se vuelva a repetir.
El Gobierno Nacional tomará todas las medidas, incluyendo las pactadas en este acuerdo y cualquier otra
que sea necesaria, para asegurar que ningún partido o movimiento político en Colombia vuelva a ser
victimizado y que lo ocurrido con la Unión Patriótica no se repita jamás.
Al propósito de reconocer, esclarecer y alentar el rechazo de lo ocurrido, deben contribuir el informe y las
recomendaciones de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición;
los resultados de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas en el contexto y en razón
del conflicto; los reconocimientos de responsabilidad; la verdad judicial y las decisiones que arroje la
Jurisdicción Especial para la Paz; y también las medidas de reparación, incluyendo las medidas de
reparación colectiva.
En tercer lugar, mediante la lucha contra la impunidad, a la que contribuye de manera especial la
Jurisdicción Especial para la Paz y también las medidas de esclarecimiento de la verdad y de reparación.
La rendición de cuentas por lo ocurrido, sobre la base de la implementación de estas medidas, debe
contribuir a la prevención y disuasión de la comisión de nuevas violaciones, y es una garantía
fundamental de la no repetición de las violaciones e infracciones y de la terminación definitiva de la
violencia que por razón del conflicto ha sufrido el país.
Para cumplir con este propósito se crearán también, por fuera de la Jurisdicción Especial para la Paz,
mecanismos judiciales tales como una unidad de investigación y desmantelamiento de las organizaciones
criminales, incluyendo las organizaciones criminales que hayan sido denominadas como sucesoras del
paramilitarismo, y sus redes de apoyo, referidas en el punto 3.4. de la Agenda del Acuerdo General.
Y en cuarto lugar, mediante la promoción de la convivencia sobre la base de los reconocimientos de
responsabilidad que se hagan en el marco de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la
Convivencia y la No Repetición, de la Jurisdicción Especial para la Paz y de las medidas de reparación. En la
medida en que esos reconocimientos lo son también de las normas y derechos infringidos y constituyen
compromisos de no repetición, contribuyen al fortalecimiento de la confianza entre los ciudadanos y en
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las normas que garanticen la vigencia y el respeto de esos derechos. De esa manera se sientan las bases
para la convivencia que a su vez es el fundamento de la reconciliación y la construcción de una paz
estable y duradera.
Por otra parte, el objetivo superior del Sistema Integral, y de todo lo acordado en materia de víctimas, de
contribuir a la no repetición, tiene como condición necesaria, el cumplimiento y la implementación de lo
que se acuerde en el marco del punto 3 de la Agenda del Acuerdo General “Fin del Conflicto”, que debe
garantizar la terminación definitiva del conflicto armado, así como la implementación de todo lo acordado
en materia de derechos humanos, con especial énfasis en género y con una visión de desarrollo e
implementación territorial.
La no repetición del conflicto requiere también la implementación de todos los acuerdos aquí alcanzados,
que a juicio del Gobierno contribuyen a reversar los efectos del conflicto y a cambiar las condiciones que
han facilitado la persistencia de la violencia en el territorio; y que a juicio de las FARC-EP contribuyen a
solucionar las causas históricas del conflicto. En esa medida son garantía fundamental de la no repetición.
La garantía de los derechos, incluyendo los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, de la
población rural mediante la implementación de la Reforma Rural Integral que contribuya a su bienestar y
buen vivir; el fortalecimiento del ejercicio de los derechos políticos, la promoción de una cultura
democrática y de derechos humanos y garantías para la reconciliación, la convivencia, la tolerancia y la no
estigmatización, y las garantías para la movilización y la protesta social, mediante la implementación de la
Apertura Democrática para Construir la Paz; las medidas para proteger y garantizar los derechos de la
población que habita en territorios afectados por los cultivos de uso ilícito y contribuir a superar las
condiciones de pobreza, marginalidad y débil presencia institucional mediante la implementación de los
programas y medidas acordadas para la Solución al Problema de las Drogas Ilícitas y la judicialización
efectiva de las organizaciones y las redes criminales asociadas al narcotráfico de carácter nacional y
regional; y las medidas acordadas en el Punto 5 “Víctimas” y en el Punto 3 “Fin del Conflicto”, responden
ante todo a una lógica de no repetición del conflicto y de garantía de los derechos humanos de todos y
todas. El Gobierno reitera su compromiso con la implementación de lo aquí acordado.
En conclusión, las garantías de no repetición serán resultado por una parte, de la implementación
coordinada de todas las anteriores medidas y mecanismos, así como en general de todos los puntos del
Acuerdo Final; y por la otra de la implementación de medidas adicionales de no repetición que se
acuerden en el marco del punto 3 “Fin del conflicto” de la Agenda del Acuerdo General.
5.2. Compromiso con la promoción, el respeto y la garantía de los derechos humanos
En el Acuerdo General para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y
duradera, firmado por el Gobierno y las FARC-EP el 26 de agosto de 2012, está estipulado de manera
específica que “el respeto de los derechos humanos en todos los confines del territorio nacional, es
un fin del Estado que debe promoverse”.
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El Gobierno Nacional en representación del Estado colombiano reitera su compromiso con la
protección de los derechos humanos y de quienes trabajan por esta causa. Es deber del Estado
Colombiano promover, proteger, respetar y garantizar, los derechos humanos, incluyendo los
derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, con un enfoque diferencial y de género,
atendiendo a los principios de igualdad y progresividad, y garantizar el derecho a la paz,
especialmente en los territorios más afectados por el conflicto.
Por su parte, las FARC-EP reiteran su irrestricto compromiso con los derechos humanos y se
comprometen a que tanto sus integrantes como la organización que surja de su tránsito a la vida
política legal promuevan y respeten las libertades individuales y los derechos humanos de todos y
todas, así como la convivencia pacífica en los territorios.
El Acuerdo en su conjunto debe contribuir a construir una visión compartida sobre la necesidad del
respeto de todos los derechos humanos. El Estado trabajará para garantizar la plena satisfacción de
los mismos en sus dimensiones de universalidad, integralidad, indivisibilidad e interdependencia,
como base de la justicia y materialización del reconocimiento de la dignidad humana.
En el nuevo escenario de construcción de paz y de apertura democrática, la participación ciudadana y
el ejercicio de los derechos, más allá de su enunciación, contribuirán a materializar los derechos de
todos y todas.
Se trata también de promover que todos y todas los colombianos y las colombianas hagamos
conciencia de los derechos de los otros y las otras, y nos comprometamos con su respeto y con la
promoción de relaciones de convivencia y coexistencia social, sobre la base de la tolerancia y del
respeto a las diferencias, en especial las diferencias de pensamiento, incluyendo el pensamiento
crítico, para así sentar las bases para la reconciliación, la no repetición, y la construcción de la paz.
El compromiso del respeto y promoción de los derechos humanos en el proceso de reconciliación que
se adelante como parte del logro de la paz, supone el reconocimiento de la necesidad de adelantar
políticas públicas de promoción de una cultura política, democrática y participativa de respeto a los
derechos humanos. Además dicho compromiso implica el respeto por la diversidad cultural y étnica.
El fin del conflicto constituye la mejor oportunidad para materializar los derechos de las víctimas a la
verdad, la justicia, la reparación y la no repetición, y en general asegurar la satisfacción plena de los
derechos humanos de todos y todas, incluyendo los de las mujeres, los niños, niñas, adolescentes,
jóvenes y adultos mayores, de las personas en situación de discapacidad, los pueblos indígenas, las
comunidades campesinas, las poblaciones afrocolombianas, negras, palenqueras y raizales, la
población LGBTI, y los defensores y las defensoras de derechos humanos, sindicalistas, periodistas,
agricultores y agricultoras, ganaderos y ganaderas, comerciantes y empresarios y empresarias; lo cual
implica además la adopción de medidas de acción afirmativa, para garantizar de manera plena los
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derechos de quienes han sido más afectados por el conflicto. La paz como derecho fundamental de
todos los ciudadanos es condición necesaria para el ejercicio y disfrute de todos los demás derechos.
El escenario de fin del conflicto permitirá garantizar la cultura de la legalidad, el libre debate de las
ideas, la participación efectiva de los ciudadanos y ciudadanas y sus organizaciones en la toma de
decisiones, el respeto por quienes piensan distinto y por el ejercicio de la oposición, la profundización
de la cultura de los derechos humanos, la protección de la diversidad y autonomía cultural, el
fomento de la resolución pacífica de conflictos, el fortalecimiento del acceso a la justicia en
condiciones de igualdad, la inclusión social, el bienestar y el buen vivir de la población, la justicia
social, la superación de la pobreza, la protección del medio ambiente y el enfoque territorial en la
implementación de las políticas públicas.
En el marco del respeto y promoción de los derechos humanos, se reitera el compromiso de hacer
efectivos los derechos que en esta materia contienen la Constitución Política de 1991, el Pacto de
derechos civiles y políticos, el Pacto de derechos económicos, sociales y culturales, y los demás
tratados internacionales sobre derechos humanos ratificados por Colombia.
En particular el Gobierno Nacional pondrá en marcha las siguientes medidas:
5.2.1. Fortalecimiento de los mecanismos de promoción de los derechos humanos:
 Promoción del respeto de los derechos humanos y de una cultura de derechos humanos para
la construcción de la paz y la reconciliación.
 Fortalecimiento del sistema de información de la situación de derechos humanos, teniendo en
cuenta los avances del Sistema Nacional de Derechos Humanos.
 Fortalecimiento del sistema de monitoreo de la situación de derechos humanos a nivel
nacional y regional, teniendo en cuenta el sistema de alertas tempranas.
 Fortalecimiento del proceso de implementación del Plan Nacional de Educación en Derechos
Humanos, mediante, entre otros:
o La inclusión del Acuerdo Final y del informe final de la Comisión para el Esclarecimiento
de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición al Plan Nacional de Educación en
Derechos Humanos.
o La articulación con los programas de promoción de cultura política democrática y
participativa del Punto 2 “Participación Política: apertura democrática para construir la
paz”, en particular para la superación de la estigmatización asociada al conflicto.
o El fortalecimiento de las medidas de educación no formal a través de la puesta en
marcha de campañas públicas de reconocimiento de los derechos humanos y
prevención de su violación.
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5.2.2. Fortalecimiento de los mecanismos de protección de la labor que desempeñan los
defensores de derechos humanos y sus organizaciones
Por otra parte el Gobierno Nacional, reconociendo la labor de los defensores y las defensoras de
derechos humanos, se compromete a contribuir al fortalecimiento de las organizaciones de defensa
de derechos humanos, en particular las que trabajan en contextos rurales, en el marco de lo ya
acordado en el Punto 2 en relación con las garantías para las organizaciones y movimientos sociales,
garantías de seguridad, reconocimiento y no estigmatización; y a mantener con ellas un diálogo
permanente para atender sus informes, diagnósticos y recomendaciones. Para ello y en el marco de lo
acordado en el punto 2 “Participación política”, se elaborará de manera concertada con las
organizaciones de defensores y defensoras de derechos humanos, incluyendo a las que realizan su
labor en contextos de ruralidad, un protocolo para su protección integral.
El Gobierno Nacional fortalecerá la coordinación con la Fiscalía General de la Nación para el impulso y
seguimiento, caso por caso, a las denuncias e investigaciones por violaciones a los derechos de los
defensores y defensoras de derechos humanos. Se harán informes públicos de avance cada tres
meses.
5.2.3. Prevención y protección de los derechos humanos
 Diseño, elaboración y ejecución de un Plan Nacional en Derechos Humanos con la
participación efectiva de las organizaciones de defensores y defensoras de derechos humanos
y organizaciones y movimientos sociales que, teniendo en cuenta los diferentes esfuerzos de
política existentes, permita ajustarlos a las necesidades de un escenario de construcción de la
paz.
 De acuerdo con lo aprobado en el punto de Participación Política, se adoptarán las medidas y
ajustes normativos necesarios para dar garantías plenas para la movilización y la protesta
social, como parte del derecho constitucional a la libre expresión, a la reunión y a la oposición,
privilegiando el diálogo y la civilidad en el tratamiento de este tipo de actividades.
 Creación de una comisión asesora convocada por la Defensoría del Pueblo para asesorar y
realizar recomendaciones al Gobierno Nacional, a las instituciones del Estado y a las
organizaciones de derechos humanos, en materia de derechos humanos y paz. La Defensoría
del Pueblo y representantes de las organizaciones de derechos humanos acordarán su
composición y funcionamiento.

Nicolás Maduro no se resigna a la derrota: denunció la “operación koala” y fraude

18/12/2015 Venezuela 0
Nicolás Maduro no se resigna a la derrota: denunció la “operación koala” y fraude

El mandatario abrió una investigación y asegura que la oposición arrasó en las parlamentarias comprando votos. “Despidamos el 2015, año terrible. Que se vaya, que quede como recuerdo”, apuntó.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, denunció que la oposición activó la “operación koala”, que según él consiste en la compra de votos y en alterar el orden público.

Pese a que eimages (18)l propio mandatario había manifestado que iba a reconocer los resultados de los comicios parlamentarios del 6 de diciembre, lejos de ello, manifestó que hubo fraude. A más de 10 días de las elecciones, no le convence la victoria de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

En un acto por los 185 años de la muerte de Simón Bolívar, anunció que los poderes públicos investigan unas “irregularidades electorales”.

“LA ANTIPOLÍTICA, EXPRESADA EN EL FRAUDE, ENTRÓ AL CORAZÓN POLÍTICO-ELECTORAL”, DIJO MADURO

“La antipolítica, expresada en el fraude, entró al corazón político-electoral. Hay pruebas de cómo se hizo. ¿Hay maquinaria de maldad y fraude? Grupos que atacaron el sistema de seguridad electoral, que aplicaron la compra de votos”, dijo el mandatario, quien anteriormente calificaba el sistema electoral como el “más confiable, el más transparente”.

El nombre de la “operación koala” surgió porque el 6D una persona que portaba ese bolso murió cuando, por accidente, se le explotó una granada cerca de un centro de votación, en Miranda, al ser descubierto por la Policía Nacional Bolivariana (PNB).

“Un delincuente, muy violento, a quien le estalló el aparato, tenía propaganda, mucho dinero. La operación koala es parte del paquete de la guerra económica, de la guerra psicológica“, denunció.

Y agregó: “No vamos a desconocer nuestra responsabilidad, y vamos a asumir la rectificación colectiva. Podemos sonreír al trabajador, al pueblo, porque tenemos conciencia, compromiso y daremos la vida por la patria en defensa de los sueños de Bolívar”.

“NO VAMOS A DESCONOCER NUESTRA RESPONSABILIDAD”

Despidamos el 2015, año terrible. Que se vaya, que quede como recuerdo. Y recibamos el 2016 con alegría como el año de lucha, de recuperación económica y felicidad de la patria”, concluyó.

 

El joven que le pegó una piña a Rajoy es pariente de la primera dama

17/12/2015 España 0
El joven que le pegó una piña a Rajoy es pariente de la primera dama

Ayer, a tres días de las elecciones generales, el presidente español recibió un fuerte golpe en medio de un acto de campaña.

En tres días, este domingo, el pueblo español deberá concurrir a las urnas para elegir a su nuevo presidente en unas elecciones generales en las que se juegan muchas cosas y con la esperanza puesta en encontrar una solución para luchar contra el desempleo y en lograr consenso con Cataluña, que desde hace meses impulsa el proceso independentista de la región.

Y ayer, antes de presentarse ante el público en medio de la campaña electoral, el presidente español Mariano Rajoyfue agredido físicamente por un joven de 17 años que tiene vínculos con la familia de su mujer, aunque no relación, según confirmó hoy el Partido Popular (PP, centroderecha), al que pertenece el gobernante.

Antes de su discurso de ayer, Rajoy saludó y se tomó fotos con los vecinos en la calle cuando de repente un joven de 17 años llamado Andrés V. F. le dio un fuerte golpe en la cara, sin mayores consecuencias físicas para el presidente, al que se le rompieron los anteojos.

Fuentes del PP explicaron que la familia del menor agresor tiene un parentesco “no directo” con la de la esposa del jefe del Ejecutivo, Elvira Fernández, aunque “nunca tuvieron relación”.

En concreto, las fuentes dijeron que la abuela del menor detenido, ya fallecida, tenía un parentesco “no directo” con el padre de Elvira Fernández, también fallecido, y subrayaron que las familias no tenían ningún trato.


Rajoy minimizó el golpe

Hoy el mandatario español descartó que la agresión se haya debido a un fallo de seguridad y llamó a no extraer consecuencias políticas de la agresión que ha sacudido la campaña para las elecciones generales del domingo en España.

“No se deben extraer consecuencias políticas de ninguna de las maneras. Sería absolutamente injusto. Esto ha sido la excepción que confirma la regla”, manifestó el jefe del Ejecutivo español y candidato a la reelección del PP.

Aunque llamó al “civismo” en sus declaraciones, aseguró que, tras lo ocurrido, “la forma de hacer política no debe cambiar nada” y se mostró conciliador con el líder de la oposición, Pedro Sánchez, con quien la relación se tensó en extremo desde el debate electoral que los enfrentó el lunes en televisión y en el que el socialista le acusó de no ser “decente”.

El aún jefe del Ejecutivo se esforzó en desvincular esa tensión entre ambos de la agresión que sufrió. “Siempre se debe preservar el respeto a la persona pero, por mi parte, lo que pasó con Pedro Sánchez está absolutamente olvidado. No saco ninguna conclusión política y pido a todo el mundo que nadie lo haga”, dijo.

Festejos por la agresión

Tras la agresión, con los agentes de seguridad encima, Andrés salió a la calle y se encontró con que una minoría celebraba lo que acababa de hacer.

Andrés V. F., conocido como Capi, ya había comentado a sus amigos lo que pensaba hacer cuando el presidente llegara a la ciudad. A partir de esta conversación, comenzaron a llegarle varios mensajes: “Capi, mátalo. Los pulgares en los ojos y escúpelo”. Pero ninguno de sus amigos creía que se trataba de algo serio.

Cuando llegó a la comisaría, uno de los agentes le preguntó por qué había golpeado al mandatario y el joven respondió: “Le pegué porque tenía dos sueldos”, según publica el diario El País.

Agencias EFE y DPA

EE.UU. y Cuba acordaron restablecer vuelos directos tras medio siglo

17/12/2015 Cuba, Estados Unidos 0
EE.UU. y Cuba acordaron restablecer vuelos directos tras medio siglo

Lo confirmó el Departamento de Estado; hasta ahora sólo se podía volar de un país a otro con vuelos chárter o a través de terceros países.

Cuando se cumple un año del anuncio del restablecimiento de sus relaciones diplomáticas, los gobiernos de Estados Unidos y Cuba llegaron a un acuerdo para reanudar los vuelos comerciales entre los dos países, según anunció hoy el Departamento de Estado estadounidense.

El acuerdo debe facilitar que vuelva a haber vuelos de línea regulares entre ambos por primera vez desde los años 60.

Las compañías interesadas deben ahora ponerse de acuerdo con las autoridades cubanas para incorporar las rutas. Hasta ahora sólo se podía volar de un país a otro con vuelos chárter o a través de terceros países.

En un comunicado, la cartera encargada de las Relaciones Exteriores de Estados Unidos precisó que el acuerdo se logró ayer en Washington, tras negociaciones lideradas por el subsecretario de Estado adjunto para Asuntos de Transporte, Thomas Engle, por la parte estadounidense, y el embajador Yuri Gala López por la cubana.

“Este acuerdo continuará permitiendo los vuelos chárter y establecer un servicio aéreo regular, lo que facilitará un incremento de los viajes autorizados y ampliará las opciones de viaje”, señala el comunicado estadounidense.

No obstante, el Departamento de Estado recordó que “la ley estadounidense sigue prohibiendo los viajes a Cuba para actividades turísticas”.

Otras fuentes estadounidenses, citadas bajo anonimato por la cadena CNN y el diario The Washington Post, señalaron que el acuerdo alcanzado es sobre los aspectos “técnicos”, por lo que todavía pasarán varios meses hasta que las aerolíneas estadounidenses puedan empezar a vender billetes para volar a Cuba.

Antecedentes

El inminente acuerdo sobre los vuelos era barajado desde hace semanas como el próximo gran avance del deshielo diplomático que ambos países iniciaron hace exactamente un año.

Cientos de miles de personas viajan cada año sobre todo desde Florida a Cuba. Los viajes se han disparado en los últimos 12 meses tras el anuncio del deshielo. Expertos esperan que este año hasta 600.000 personas viajen a la isla caribeña desde Estados Unidos.

Como parte del acercamiento con el Gobierno de La Habana, la administración de Barack Obama flexibilizó este año las restricciones de viaje para estadounidenses a Cuba. Las visitas de norteamericanos están autorizadas en 12 categorías, por ejemplo por intercambios culturales o por motivos familiares para cubano-estadounidenses.

El embargo que Washington impone a la isla desde los años 60 sigue impidiendo sin embargo el turismo de estadounidenses a la mayor de las Antillas.

El 17 de diciembre de 2014, los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Cuba, Raúl Castro, anunciaron el inicio de un proceso para normalizar las relaciones bilaterales que desembocó, en julio pasado, en la reapertura de las respectivas embajadas en La Habana y Washington tras más de medio siglo de enemistad.

La semana pasada, los dos países dieron un paso más hacia la normalización completa con el anuncio de un acuerdo para restablecer el servicio postal directo a través de un plan piloto de transporte de correo y paquetería.

No obstante, todavía quedan temas muy complejos por resolver como las compensaciones económicas mutuas y persisten importantes diferencias entre los dos países en asuntos como inmigración y derechos humanos.

En cuanto al embargo económico sobre la isla, aunque Obama ha tomado medidas ejecutivas para flexibilizar los viajes y algunas transacciones comerciales, su levantamiento completo depende del Congreso de EE.UU., controlado hoy en su totalidad por los republicanos, que se oponen mayoritariamente a su eliminación.

images (17)Agencias EFE y DPA

 

 

España: agreden al presidente Rajoy durante un acto de campaña

16/12/2015 España 0
España: agreden al presidente Rajoy durante un acto de campaña

El presidente español, Mariano Rajoy, recibió un golpe en la cara este mediodía mientras caminaba por la ciudad de Pontevedra en el marco de la campaña electoral.

El hecho ocurrió durante una caminata en la Plaza de la Peregrina de Pontevedra, localidad en la que el actual mandatario dio sus primeros pasos en la política, como concejal.

En un momento del paseo, cuando un joven se acercó hasta el presidente con aparentes intenciones de sacarse una foto con él, pero en un descuido de sus guardaespaldas lo golpeó en la el rostro y le tiró sus anteojos, que se rompieron contra el piso.

Según consigna la agencia española EFE, durante el incidente el hombre golpeó también a uno de los miembros de seguridad del presidente, antes de ser reducido por el resto de agentes.

Por su parte, la ministra de Fomento, Ana Pastor, quien acompañaba a Rajoy en la recorrida, manifestó su repudio a la agresión desde su cuenta de Twitter.

En etapa de prueba. La tienda sera habilitada proximamente